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domingo, 23 de agosto de 2015

Cada vez qué veía y oía las insensateces que decían y hacían los morena me preguntaba ¿Dios mio con estos va a gobernar AMLO?
Pero después de leer la convocatoria al segundo congreso de morena y del intercambio con "él" morena de Nogales se terminaron mis temores pues me quedo claro que todo los partidos electorales, cuando menos en México, tienen dos grupos, una minoría que decide y hace la política del partido y una gran mayoría que no pasa de ser un folio, un número o un nombre en una lista.
Esta masa tiene algunos fines y motivos.
Es la puerta por donde el Estado interviene para controlar a los que se radicalizan, a los que se salen de los cánones establecidos por el derecho burgués.
Pero también son los perros bravos, los que sirven para gritar, sobre todo estupideces, denostar, agredir, descalificar.
Son esos que en las redes y en colonias acarrean, ofenden, gritan y en las redes se llevan repitiendo sin cesar cosas sin sentido.
Estos zombis políticos son muy dañinos la sociedad

miércoles, 7 de enero de 2015

¿Cómo sacar la novia de casa?

Camaradas como no sé cómo iniciar, pues, hay les va a la brava.
Como dice Fernando la gota perfora la roca no por su fuerza sino por su constancia, el problema es que nosotros no tenemos ni una, ni otra, una por falta de capacidad y la otra por falta de voluntad.
Este última es el sentido que quiero expresar, nosotros: Karen, Ernesto, Juan, Jonathan, Fernando y un servidor tenemos la razón, nuestro análisis de que hacer es correcto, pero no le ponemos voluntad.
Tal vez a ustedes les pase lo que a mí, cuando estoy con ustedes no me animo a platicar del tema y el tiempo y las oportunidades se desperdician.
Hoy lo hago por este medio porque frente a mi tengo una pantalla y no a ustedes.
Camaradas creo que con un poco de acción lograríamos los objetivos, no creo que tengamos que buscar mucho, las cosas deben ser sencillas para que todas(os) las comprendamos y manejemos.
A mi particular entender:
1. Nos falta un nombre, hay que darle nombre a la organización;
2. Como no tememos nada, salvo nuestra razón, nuestro análisis, la convicción de lo que queremos hacer es el camino correcto, y es poco probable que tengamos algo en un corto tiempo, necesitamos planear como avanzar;
¿Cómo podemos avanzar?
1. Dándonos un nombre;
2. Homogenizando que queremos hacer;
3. Homogenizar el discurso, que todos digamos más o menos lo mismo;
4. Planear el reclutamiento
5. Si es posible visitar al posible recluta;
6. Que los seis lo "atosiguemos" con mensajes o invitaciones;
7. Regularizar lo más que podamos las reuniones del grupo
9. Que antes de entrarle al anecdotario se vea el trabajo.
En el texto, La Brigada, Fernando expone lo que queremos hacer a mediano y largo plazo, sabemos cómo meter a la novia al baile lo que no sabemos es como sacarla de casa, ese pequeño principio es lo que nos falta, vamos por él y en poco tiempo tendremos una organización digna de tomarse en cuenta en Hermosillo.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Izquierda de cabeza

Es innegable tres cosas:
Una, que no se ve lo que se hace y no porque seamos clandestinos, esto puede ser por: O se hace muy poco o se hace muy mal.
Dos, el face tiene un peso predominante, somos activistas visiblemente facebukeros
Tres, cada grupito tiene su pequeño espacio y se conforma con él.
Bajo esta realidad la alternativa es, se sigue igual o se hacen tripas corazón y aceptamos que los otros pueden tener una pizca de razón y nos sentamos a platicar para conocernos y a ver si es posible darle sinergia a lo que se hace.
Darle sinergia es pasar de juntar cientos en las marchas y que el gobierno, priistas, panistas, perredistas y los ricos se caguen de la risa de nosotros o juntar miles y que el gobierno, priistas, panistas, perredistas y los ricos se caguen de miedo por lo que hacemos.
Tenemos una falsa imagen de la izquierda, creada por la derecha por supuesto.
La izquierda y la derecha tienen la misma propensión a fraccionarse, miren ustedes, la derecha está dividida en pri, pan, verde, panal, prd y hay un grupo que no se asume de derecha pero que juega dentro de las reglas impuestas por el Estado burgués y cuida más sus intereses que otra cosa: movimiento ciudadano, pt, morena, pero de esa división no se habla ¿por qué? Porque se unen cuando de defender sus intereses se trata ¿y cuál es su interés? la ganancia, no tienen otro, si la propiedad comunal generara ganancia individual les iba a valer madre la propiedad privada.
Ahora ¿Por qué la izquierda no se une? las explicación es sencilla, porque no puede operativizar su interés, ¿por qué no pueden operativizar sus interés?  Ahí sí puede haber varias razones.
Una es que por lo general ponemos el futuro en el presente, le damos más peso a cómo queremos que sea la sociedad del futuro a cómo le hacemos para llegar a esa mítica sociedad, nos dividimos por si la mítica sociedad del futuro será progresista, nacionalista, socialista, comunista o anarquista.
Al poner de cabeza las cosas, nos atrincheramos en nuestra posición, porque nosotros tenemos la razón, y no nos preocupamos en construir el camino de liberación que nos lleve desde aquí y ahora hasta las puertas de esa mítica sociedad del futuro.
Si la preocupación no fuera la forma de la mítica sociedad del futuro sino cómo llegar a ella –por supuesto que la izquierda no fuera una unidad monolítica–, se miraría que todos trabajamos por el mismo rumbo construyendo el camino, podría haber discrepancias y desavenencias pero la discusión se daría en torno, a determinado espacio cual es la mejor ruta.
Para ejemplificar, si dos ingenieros muy buenos están construyendo una carretera que ya tienen trazada, ante un cerro uno podría discutir que lo mejor era bordearlo y el otro hacer un túnel, pero es casi seguro que ninguno de los dos plantearía que lo mejor era hacer otra ruta o hacer otra carretera en otro lugar.
Por otra parte los grupos de izquierda no son los que van a construir la mítica nueva sociedad, sino los jodidos, los pobres, si no son las organizaciones de izquierda sino los jodidos los que construirán la nueva sociedad entonces ¿cuál es entonces nuestra función?  La de construir una contracultura, oponernos a que solamente la rosa de Guadalupe eduque a las masas, sino que la izquierda proporciones conocimientos y herramientas metodológicas a los pobres para que puedan analizar la vida en que viven. Por ejemplo, los pobres creen que solamente el capital, las fabricas, el comercio, el dinero proporciona riqueza, pocos saben que únicamente la naturaleza y el trabajo son los que crean la riqueza, si supieran eso podrían oponerse al patrón, pues el trabajo es del proletariado y la naturaleza debe ser de todos.

Por lo pronto hasta aquí porque no lo leen.

Darse cuenta que el Estado puso a su servicio el narco

Al darse cuenta, la conciencia va entrando poco a poco y en la mediad que se hace la luz la indignación crece, la rabia se acumula y con ella se va superando el miedo, poco a poco nos damos cuenta de que ¡¡¡Fue el Estado!!!
Nos damos cuenta de que no son los narcos, bueno de que si son los narcos pero al servicio del Estado, así la toma de conciencia ilumina el panorama poniendo de manifiesto que no es el narco, que es el Estado.
Nos damos cuenta que el Estado durante muchos años nos engañó, que durante muchos años sus personeros e instituciones nos dijo que el Estado era el defensor del pueblo, que era el garante del estado de derecho, que era el que garantizaba el derecho a la vida, a la justicia, ahora nos damos cuenta es el que nos ha estado matando y desapareciendo, pues protege, solapa, permite y hasta entrena y avitualla a las mafias.
Pero no únicamente se dieron cuenta de que fue el Estado, también les cayó el veinte de que toda la clase política está metida en el ajo. Tal vez pocos dudaban de que el PRI, PAN, Verde, Panal estaban infiltrados por el narco, pero lo que molesta e indigna, lo que hace que los jóvenes se sientan burlados, es enterarse, tomar conciencia, que hasta la izquierda ha sido controlada por el narco y no solo el PRD sino hasta Morena que navega con la bandera de la honradez. Si no pasan los lamentables hechos de Ayotzinapa un narco postulado por Morena hubiera sido gobernador del estado de Guerrero, esa es la indignación de los jóvenes que los hace repudiar los partidos políticos electorales.
Y no es que sea el narco el que infiltró al Estado, y por tanto la cantaleta del gobierno de que hay que luchar contra la corrupción y contra la inseguridad no es más que eso, una cantaleta, un engaño.
Es el Estado burgués el que puso el narco a su servicio para que haga la guerra sucia contra el pueblo, es el narco el que ahora hace el trabajo que en la década de los setenta del siglo pasado hacía Miguel Nazar Haro y la tenebrosa Dirección Federal de Seguridad, pero superó la experiencia no únicamente mata a quien estorba al sistema capitalista neoliberal, no únicamente el gobierno puso el narco a su servicio, también la burguesía puso al narco a su servicio, no porque los señores burgueses anden tirando droga, ya viéramos a Slim o Larrea de tiradores o burreros, no, la burguesía utiliza al narco para despoblar territorios, facilitar el mercado y la acumulación por desposesión.
La burguesía que su único interés es acumular riqueza requiere territorios despoblados para los megaproyectos, para sus enclaves, pero también requiere trabajadores dóciles, ablandados, aquí el narco cumple un papel preponderante; requiere mercados, compradores libres y es el narco el que rompe el tejido social, el que destruye las formas tradicionales de vida en el campo y la ciudad, termina con tienditas, talleres, pequeños negocios, producción social de alimentos y vestido, con la agricultura campesina, abre el mercado pues; y como consecuencia de lo anterior se apropia de las riquezas locales y comunes, de agua, de tierras, de conocimientos comunes, de plantas, del suelo y subsuelo y de las riquezas naturales, despoja a los pueblos.
La imbricación con el capitalismo trasnacional está en que el capitalismo mundial le asignó a países como el nuestro el papel de proveedores de materias primas, principalmente todo tipo de minerales que en los países centrales no hay o no les permiten extráelos de forma rentable, de petróleo, gas, productos maderables o plantaciones de monocultivos como soya, palma africana o eucalipto.
El problema es que son territorios poblados y a su pobladores  no les interesa los megaproyectos, la minería, ni los monocultivos y consideran a los territorios sagrados.
Cuando los pobladores dicen no al extractivismo, al enclave, la violencia se desata, aparecen los narcos, pero no es el narco que siembra marihuana o amapola, no, es otro tipo de narco, es un narco que hace acciones muy violentas como secuestro con asesinato, robo de muchachas y niñas, robo de cosechas, parcelas y ganado, pero sobre todo asesinando por nada, terror, entre los muertos invariablemente están los luchadores sociales, donde el Estado únicamente mira, no hace nada, ni siquiera recoge y cuantifica los muertos, ya que cuando se cotejan las estadísticas de la PGR con lo que dicen y saben los paisanos hay una diferencia sustancial.
El narco, al servicio del Estado no únicamente se encarga de hacer la guerra sucia que hacía Nazar Haro, ahora también se encarga eliminar a los luchadores sociales, despoblar territorios para los mega proyectos de los gentleman canadienses, chinos, estadounidenses, mexicanos como Slim, Larrea, Bailléres, puedan operar sin molestia y mantener la población aterrorizada.

Cuando los jóvenes ven que todos son parte del problema es lo que los hace afirmar con decisión y convicción ¡¡¡Es el Estado!!!

viernes, 14 de noviembre de 2014

Como una red de acero

Camarada, como la lucha contra el capitalismo es una guerra hay que volver a la carga una y otra vez, por lo que los volvemos a invitar a participar en La Organización.
Como ustedes saben el propósito nuestro es construir un grupo que sirva de motor para acumular recursos humanos y materiales para llevar información al proletariado para crear una contracultura que plante cara a la cultura burguesa.
Oímos decir a la izquierda "que no te eduque la rosa de Guadalupe", pues sí, ¿pero quién los va a educar?, pedir que no vean televisa, es como pedir a la pequeña burguesía que no vaya a Phoenix, sin que se les den alternativas de compra y esparcimiento.
Nosotros no queremos que al proletariado, a los jodidos que son los que pueden cambiar este país, los siga educando la rosa de Guadalupe, pero no únicamente hay que querer también hay que proporcionarle alternativas, porque si no la frase se vuelve huera, sin sentido.
Por otra parte nosotros consideramos que La Organización debe ser firme, pero no con la dureza del diamante sino con la resistencia de una malla de acero, debe ser una organización de nuevo tipo, de acuerdo a los tiempos, moderna, flexible, donde puedan caber todos sin lastimarse sus ideas y creencias, sino donde puedan expandir su mundo, donde no sea ya el grupito que los escuche sino las masas insurrectas.
Los invitamos a que lean nuestra propuesta y a platicarla, y si ustedes tiene una la comentamos en un descuido es mejor que la nuestra, lo que sí, si no colaboramos unos con otros no es posible hacer nada.
Puede ver nuestra propuesta en:

http://herejeirredento.blogspot.mx/search/label/Organizaci%C3%B3n

lunes, 3 de noviembre de 2014

La Brigada (Borrador)

La Brigada Revueltas (Borrador)
Para nuestra incipiente organización escogimos el nombre «La Brigada Revueltas» como una reivindicación de las luchas del pueblo de México, Brigada era el núcleo central de la División del Norte, del ejército del pueblo que derrotó al ejército federal en la revolución Mexicana pero también es el nombre de la unidad guerrillera en el Partido de los Pobres de Lucio Cabañas: la Brigada Campesina de Ajusticiamiento, rescatando de la lucha revolucionaria del pueblo de México la forma organizativa específica: La Brigada, además le agregamos Revueltas en honor del teórico y militante comunista más grande que ha dado México, que como dice doña Elenita Poniatowska, José Revueltas era "el intelectual dispuesto a jugarse la vida por lo que creía y, sobre todo, por los demás" esperamos emularlo.
Nos proponemos realizar nuestro trabajo en la fábrica, en la escuela, en el campo, allí donde están los pobres, los marginados, los excluidos, los jodidos por el capitalismo neoliberal, donde están los que no tiene rostro, donde el nombre es un apodo –porque el formal no significa nada–, donde para la élite explotadora no pasmos de ser un folio en los programas de beneficencia del Estado, ahí intentaremos organizar Las Brigadas Revueltas, para salir de la marginación, de la exclusión como un fantasma que sale de la pesadilla creada por el capitalismo para aterrorizar a los explotadores.
La Brigada Revueltas tiene entrada y salida libre, practica la permanencia voluntaria, para participar con nosotros solo necesitas, desear seria, profunda y firmemente transformar esta sociedad en una diferente y mejor para todos.
Estar convencido que solos no se logra nada, que esta trasformación la vamos a lograr con el esfuerzo personal y cotidiano de todos con dedicación, disciplina, constancia y perseverancia.
1) Claridad en la identidad
1.1.- ¿Quiénes somos? Somos personas, mujeres y hombres, jóvenes y adultos, de la ciudad y del campo, con trabajo y sin trabajo, estudiantes y académicos, con escuela y sin escuela, ciudadanos y sin ciudadanía, sin distinción de raza, credo, preferencia sexual, sólo nos une un solo deseo, fin o meta, transformar la sociedad en la que vivimos, y estamos convencidos que solos no lo podemos lograr, por esto buscamos a nuestros iguales.
1.2.- ¿Qué queremos? Solo queremos, construir una nueva sociedad, donde haya justicia para todos pero sobre todo para los más jodidos, con prosperidad uniformemente distribuida, donde los talentos de todos sean aprovechados totalmente. Donde todos tengamos, trabajo, salud, educación, oportunidades, dignidad, vivir bien. Construir un sistema de justicia donde este proscrita la corrupción, el compadrazgo, el nepotismo, la impunidad. Formaremos la comisión nacional de ganancias máximas, para regular y atemperar las ganancias de los propietarios de empresas. No existirán los monopolios en ningún sector de la sociedad, ni económico, ni cultural, ni religioso, en lo público ni en lo privado.
1.3.- ¿Con qué lo haremos? Con nuestro propio esfuerzo, asociándonos (organizarnos) con otros que tengan los mismos objetivos, construyendo una poderosa organización nacional, ganando las calles, las organizaciones de trabajadores, de desempleados, de jóvenes, de mujeres, de las organizaciones civiles y de ciudadanos, sustituyendo las corporaciones e instituciones coercitivas y/o represivas, por el propio pueblo armado, con un servicio rotativo y temporal de todos.
1.4.- ¿Cuándo? Cuando las condiciones objetivas y subjetivas estén dadas, cuando nuestro proyecto sea asumido por una mayoría que pueda y desee implementarlo.
1.5.- ¿Dónde? Nuestro objetivo final, es todo el mundo, pero iniciaremos donde vivimos, donde podamos, con paso lento pero firme, despacio pero sin pausa, con precaución pero constante, con pruebas y errores, con retrocesos y avances, con ejercicios y correcciones.
1.6.- ¿Con quiénes? Con todos aquellos que compartan nuestro proyecto en su totalidad, con aquellos que lo compartan, parcialmente, con aquellos que lo compartan puntualmente, con quienes conformemos una nueva mayoría.
2) Organización Celular.
Iniciamos por lo elemental, y básico, de abajo hacia arriba, la célula. Construimos un organismo vivo, que nace, crece y se reproduce, a través de su estructura más básica que es la célula, la cual tiene la capacidad de adaptarse a las necesidades y las funciones que el organismo completo demanda y requiere, creciendo, desarrollando, multiplicándose, fortaleciéndose, para conformar órganos más complejos, así nuestra Organización está construida con células y estas tienen tres componentes básicos la triada, la estaca y el circulo
2.1.- La Triada. Es la conciencia de la organización en su nivel, está compuesta por tres miembros ya probados, con experiencia y conocimientos de la organización, con la responsabilidad fundacional de la célula orgánica y de mantenerla funcionando y operativa en plena capacidad. Es la personificación de la firmeza ideológica, de los principios inquebrantables de la organización, la responsable de mantenerse en la ruta correcta. E impulsar el cumplimiento de las tareas, las metas y los fines.
2.2.- El Círculo. Es el centro de formación, capacitación, trasmisión de conocimiento y entrenamiento de la célula, se desagrega en dos tipos: militantes y aspirantes. El círculo es el movimiento continuo sin principio ni final. Su funcionamiento es de acuerdo al instructivo anexo.
2.2.1.- El Círculo de Militantes. Es una especie de estado mayor de la célula, donde todos tienen una tarea permanente asignada, y donde se distribuyen las responsabilidades personales para las acciones eventuales por realizar de la célula.
2.2.2.- El Círculo de Aspirantes. Es el cuerpo de miembros, organizados para la formación eficiente en nuestros principios, programa de acciones, y en entrenamiento para el análisis de situación.
2.2.3.- El Círculo de Solidaridad. Es el grupo de personas que no siendo ni militantes ni simpatizantes de la organización aportan recursos materiales, pecuniarios y de apoyo político, no son individuos que se comprometan políticamente con la organización pero la organización si tiene compromisos con ellos, el principal: el de escucharlos, acompañarlos y apoyarlos en sus demandas y reivindicaciones políticas.
3) Requisitos de los aspirantes:
La organización que nosotros les proponemos es un tipo de organización diferente, primero porque no entrará en discusiones vanas ni al interior de la organización ni con otras organizaciones, seremos fraternos y respetuosos con todos los movimientos sociales y políticos que se opongan a este sistema de explotación, exclusión y marginación independiente del estrato o clase social subordinada que lo lleve a cabo, la discusión se centrará en demostrar que lo que estamos haciendo y cómo se hace es lo más correcto. Nuestra principal forma de relacionarnos es la solidaridad a través del dialogo fraterno, no discutimos, no debatimos, no polemizamos, dialogamos.
El ingreso será estrictamente voluntario, pero con disciplina, el que este adentro cumplirá al menos con alguna de las tareas.
Las decisiones se tomarán de abajo hacia arriba, los órganos superiores no podrán imponerle sus decisiones a los órganos inferiores, sino al revés. Todos los miembros por muy importantes que sean, así sean los superlíderes o los superteóricos tendrán que estar encuadrados en una Célula.
Las convocatorias para los congresos, que culminará en el nacional, se lanzarán con dos años antes como mínimo, las discusiones iniciarán en la Célula, la cual aparte de discutir el orden de la convocatoria incluirá los temas que considere pertinentes, haciéndolo saber a la instancia que considere (municipal, estatal, regional o nacional) para que esta lo traslade a las Células de su jurisdicción.
Los delegados se nombrarán en cada instancia, cada Célula nombrará un delegado, como mínimo, al congreso municipal, los congresos municipales nombraran un delegado por cada fracción x al congreso estatal, los congresos estatales nombran delegados al congreso regional y los congresos regionales nombraran delegados al congreso nacional.
Todos deberán asumir la meta final: la destrucción del actual sistema político y económico y la construcción de otro donde no haya explotación, marginación y exclusión, donde haya justicia pronta y expedita para todos pero sobre todo para los más vulnerables y pobres.
El ingreso tiene dos requisitos y siete tareas*
3.1.- Requisitos:
3.1.1- Estar harto de este sistema de cosas y
3.1.2.- Estar dispuesto a hacer algo para cambiarlo
3.2.- Tareas:
3.2.1.- Estudiar para comprender el sistema que nos oprime, margina y explota
3.2.2.- Mapear su calle o barrio o colonia, el mapeo consiste en que los miembros de la organización sepan que hacen sus vecinos, si son obreros, artesanos, estudiantes, comerciantes, policías, etc., esto nos sirve para la hora que tengamos que repartir propaganda.
3.2.3.- Hacer un informe semanal, quincenal o mensual para informar a los camaradas de que hace.
3.2.4.- Repartir propaganda (cuando haya, se quiera y se pueda)
3.2.5.- Buscar otros que se incorporen a la organización, cooptar o reclutar compañeros.
3.2.6.- Tener reuniones no mayores de una hora cada semana, quincena o mes (según la disposición de cada uno) para evaluar el trabajo.
3.2.7.- Construir un equipo que no pase de cinco miembros, lo más homogéneos posibles (por ejemplo que sean estudiantes y comunista o estudiantes y anarquistas, pero no mezclar obreros y estudiantes o anarquistas y comunistas)
3.3.- Formas
3.3.1.- Cada grupo tendrá su propio plan de aprendizaje;
3.3.2.- Cada grupo realizará sus tareas en su tiempo y ritmo;
3.3.3.- Las tareas se trataran de consensuar entre todos o cuando menos en una amplia mayoría;
3.3.4.- Los grupos estarán territorializados, se desarrollarán en la fábrica, en la escuela en el barrio, etc.
*Las tareas no son todas obligatorias, hay quien puede asumir, por ejemplo, estudiar y mapear la colonia. La reunión y el informe lo presentaran cada mes. Se acuerda los materiales que va estudiar y en la reunión siguiente informa si estudió todo y algo más o si no pudo terminar y nos da una razón y nos informa del avance en el mapeo

jueves, 30 de octubre de 2014

A que los invitamos (Borrador)

Quienes andamos convocándolos para formar La Organización partimos de que queremos hacer la revolución, queremos trasformar este país en uno que haya justicia para todos pero sobre todo para el más jodido, donde no haya impunidad.
Después de darle una repasada a la cuestión histórica, política, económica, social, vimos que el pueblo de México tiene muy poco con que hacer la revolución.
Hay tres o cuatro partidos políticos u organizaciones serias(os) pero que no inciden entre los trabajadores, en el texto "Dialogar para construir (Borrador)" [lo pueden consultar en http://herejeirredento.blogspot.mx/search/label/Partido], definimos qué subclase o sector del proletariado puede ser el sujeto revolucionario.
No negamos que hay un movimiento de masas, estudiantes, profesores, clase medieros, principalmente, pero que por su posición en la producción no amenaza al sistema.
Al hacer el análisis nos dimos cuenta que hay que partir de casi cero, –sobre todo en Hermosillo que es "nuestra" localidad–, pero como estamos partiendo de cero no podemos solos, si no hay un grupo que sea el motor, las cosas se complican mucho o lo que es lo mismo siguen en cero, si tu no le entras estamos jodidos.
La actividad central que estamos asumiendo es la de formar ese grupo que sea el motor para construir La Organización, que acumule recursos humanos y materiales para ir a educar, informar, propagandizar y agitar entre el proletariado de las maquilas y jóvenes.
Nosotros consideramos que las masas no se movilizan porque no hay una contracultura que ilustre y eduque al proletariado, partimos del hecho que nadie puede pedir, hacer o exigir lo que no conoce, si el proletariado no sabe que tiene derechos, si cree que su vida es normal, si cree que su vida es la cruz que le tocó cargar y la vida de los ricos es un Don, si no sabe que la tierra y los territorios son de los pueblos que los habitan y no de las trasnacionales que los explotan, entonces ¿cómo va a pedir, cómo va a exigir? Pero si además siente que está solo, abandonado a su suerte, que el que llega al poder es para explotarlo, pues tiende a recluirse en sus casas, en la televisión que lo enajena más, en el alcohol y la droga.
Consideramos que el papel del proletariado educado, estudiantes, profesores, clasemedieros es crear una contracultura entre el proletariado, es irle a decir que las cosas no son como se la presenta la cultura de los ricos, que su pobreza no es una cruz que tiene que cargar, que la riqueza de los ricos no es un Don, que las tierras, los territorios y sus beneficios son de todos, que no son los ricos los que producen la riqueza sino los trabajadores, que sus hijos tienen derecho a educación y una vida plena. Y a la vez darle un medio, un canal donde puedan exigir sus derechos, construir La Organización que defienda los derechos e intereses de los pobres, una Organización en que el proletariado, los pobres, los jóvenes, las(os) trabajadoras(os) de la maquila, del campo, de la fábrica, de los centros comerciales, de los supermercados, puedan confiar y sea capaz de defenderlos.

No es a otra cosa a lo que los estamos invitando.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Dialogar para construir (Borrador)

Entonces tenemos que Estudiar:
Uno, la composición de la sociedad.
Dicen Marx en El Capital que "lo que diferencia unas épocas de otras no es lo que se hace, sino cómo se hace, con qué medios de trabajo se hace"[1] entonces para saber cuál es la composición de la sociedad hay que saber cómo se produce.
Casi todos estamos de acuerdo que la fase actual de capitalismo es el neoliberalismo, pensamiento que tiene como centro la ganancia a toda costa, donde no importa la destrucción de la naturaleza ni mandar a la muerte a los seres humanos si la actividad deja ganancia.
Esta forma de producción pretende prescindir de los seres humanos para producir riqueza, millones y millones de seres humanos son mandados a la informalidad, la pobreza crece año con año.
Esto ha provocado que el mundo del trabajo cambie, ya no es la fábrica, la que concentra grandes masas de obreros, la producción se fraccionó y diversificó territorialmente, ahora se producen pequeñas piezas en infinidad de talleres dispersos por el mundo, quienes terminan la mercancía ahora son simples ensambladores, y por otra parte una buena parte de esas piezas son producidas por robots, los trabajadores dejaron de ser obreros y se trasformaron en técnicos universales que revisan que las piezas no tengan defectos y por supuesto en empacadores y despachadores.
La simplificación de los procesos reduce la cantidad de mano de obra, el trabajo medio socialmente necesario elevó su nivel, ahora quienes producen mercancías son técnicos, ingenieros, diseñadores, supervisores y trabajadores que dominan tecnología.
Esto hace que dos grupos del proletariado que antes no tenía participación, hoy por la posición de vulnerabilidad en que se encuentran, están tomando papeles protagónicos en la lucha social, las mujeres y los jóvenes.
Al ser marginados millones de seres humanos, expulsándolos del mundo del trabajo son las mujeres quienes están en el centro de la supervivencia de los humanos y los jóvenes que sienten y observan que no tienen alternativa en este mundo, quienes se han convertido los principales sujetos de la resistencia al sistema capitalista neoliberal, mujeres y jóvenes que trabajan en la última escala de la producción de mercancías: en las maquiladoras o se encuentran en el desempleo o la informalidad.
Así en el mundo del trabajo, los obreros fabriles, productores de mercancías, ahora son minoritarios, la inmensa mayoría de los trabajadores están en los servicios, en la informalidad o desocupados.
En datos de años anteriores, en México, 8 millones 671 mil son desocupados, el 15.1 por ciento, agrupando al 5.4 por ciento que el Inegi reconoce como desempleados y al 9.4 por ciento de la población económicamente activa que no busca trabajo.
El 58 por ciento de los empleos que se generaron durante la administración de Calderón fueron en la economía informal, sin recursos de los empresarios ni del gobierno.
La población ocupada en la informalidad es del 54.5 por ciento  
O lo que es lo mismo 69.6 de los trabajadores está en la marginación y exclusión. Del resto –30.4 por ciento– sólo un 8 por ciento está sindicalizado y una ínfima cantidad está en sindicatos que luchen por sus derechos, la inmensa mayoría son "charros" o "blancos".
Dos, Determinar cuál es el sujeto revolucionario, sabiendo cómo se produce entonces podemos determinar cuál de las clases subordinadas o que sector del proletariado tiene una contradicción más aguda o profunda con la burguesía actual y cuál facción de la burguesía es la controla esa forma de producción, junto con ello podríamos determinar que grupos de la burguesía pueden entrar en conflicto con la burguesía dominante y, por lo tanto, como poder fraccionar el poder de la burguesía.
El sector del proletariado que ha estado dando respuesta a la burguesía depredadora son las mujeres y jóvenes, porque están luchando por la sobrevivencia de un gran sector de la humanidad, aquel que ha quedado fuera del circuito del mundo del trabajo, pero son los técnicos especialistas y los trabajadores de las maquilas los que están inmersos en la producción, quienes pueden parar la producción de mercancías son estos dos sectores: técnicos especialistas y trabajadores de la maquila, pero ambos grupos están siempre al borde de la precarización laboral, los técnicos especialistas construyen los instrumentos de trabajo que hacen inútil su trabajo así como a los trabajadores de las maquilas, cada desarrollo tecnológico manda a la calle a millones de trabajadores, cargando en las mujeres la sobrevivencia del hogar y dejando a los jóvenes sin futuro.
Tres, Qué hicieron los revolucionarios para hacer la revolución, nosotros consideramos que lo primero que deben tener los revolucionarios es la disposición para trabajar por un fin, que no necesariamente puede ser la revolución, sino que está es el producto del trabajo entre las masas.
Nosotros consideramos que traer a valor presente o hacerse parte de los pleitos de los revolucionarios del siglo XX no contribuye a la Organización, en ese tenor observamos que los pleitos entre las facciones de revolucionarios se deben porque discuten de algo que no tenemos: la revolución, porque antes de hacer la revolución discutimos de su carácter y forma, como si esa fuera la tarea actual, o más bien se hace porque no encontramos la forma de realizar la tarea actual, consideramos que la discusión, si la hay, debe estar centrada en que se hace, cómo se hace y por qué se hace, debe estar centrada en cuestiones meramente prácticas, considerando que la teoría es el resumen de la práctica.
Nosotros consideramos que las tareas actuales son tres. Una, organizar el partido revolucionario, dos, agitación y propaganda entre las masa poniendo de relieve las trapacerías que hace la burguesía para que al proletariado le quede claro que los intereses de ellos y de la burguesía son diametralmente opuestos, generando, coraje, ira, indignación entre el proletariado contra la burguesía, tres, formar cuadros políticos con una teoría y práctica sólida, capaces de realizar las dos tareas anteriores y poder analizar la realidad presente para dar alternativas de solución o salida. 
Cuatro, estudio de las post revoluciones para no cometer los errores cometieron las revoluciones triunfantes, y aquí no se trata de buscar culpables, de lo que se trata de hacer un estudio desde el materialismo histórico para saber por qué una forma de producción avanzó y la propuesta contraria no prosperó. De lo que se trata no es de evitar los pantanos, sino de cómo transitar en ellos. Partimos de un hecho, las revoluciones no han triunfado, ni se ve que puedan triunfar donde Marx dijo que se deberían de dar: los países desarrollados.
Hay mucho como hacer leña, lo que no hay es con que cortarla, así podríamos decir del reclutamiento de jóvenes para la Organización de izquierda, hay muchos jóvenes inquietos, molestos, desesperados por la situación lo que no tenemos es el instrumento para cooptarlos y organizarlos, desgraciadamente e infortunadamente cada quien hace lo que puede, como puede y con quien puede.
Es como si estuviéramos ante un bosque donde hay una gran cantidad de árboles secos por una plaga que se propaga por la materia orgánica en descomposición, pero nomas tenemos machetes, prenderles fuego no es opción porque se podría quemar todo el bosque, los pobladores-leñadores desesperados entran sin más a cortar árboles con los machetes, por más que los más sensatos les dicen que hay que esperar a reparar las hachas, porque cortar un árbol con machetes se tarda mucho y entre tanto muchos otros se secan, les parece una insensatez ir a cortar palos, labrar los cabos, esperar que se sequen, cuando la plaga avanza incontroladamente. Los más diestros en el manejo del machete no quieren saber nada de ir por motosierras, con el pretexto de que son muy destructoras y causan muchos destrozos, pero la razón es que el manejo de la motosierra es muy simple y cualquiera lo pude hacer, la causa real es que tienen temor de ser desplazados por jóvenes impulsivos recién llegados.
Así estamos los de izquierda en Hermosillo, nos parece una insensatez ir a construir desde abajo la Organización, cuando tenemos un cúmulo de problemas irresueltos, ¿Cómo hacernos los desentendidos con la ABC, Ayotzinapa, el ecocidio de los ríos Sonora y Bacnuchi, etc., etc.? Preferimos al menos hacer algo, por otra parte, por otra parte,  cada vez que los más diestros se les dice que hay que construir una Organización que de cause, camino e impulse al movimiento de masas organizado, con objetivos y fines se les va la sangre a los pies con solo pensar que los jóvenes impulsivos, festivos y juguetones van a venir a remplazarlos cuando ellos tienen años y años creándose un prestigio.
Bajo estas premisas nosotros llamamos a todo aquel interesado en contribuir para que las cosas cambien. Los llamamos a entrarle a un dialogo, no queremos discusión, no queremos debate, queremos dialogar para conformar en el futuro cercano una línea de combate lo suficientemente robusta, que permita al movimiento de masas tener una red que le permita expresarse, desarrollarse y crecer.
Por supuesto que aspiramos a que en la Organización haya individuos que le dediquen todo el tiempo del mundo, pero sabemos que no es posible, lo racional es que todo aquel que esté arto, cansado de esta situación le dedique un tiempo corto y una pequeña cantidad de recursos, pero de forma metódica y sistemática.
No queremos que renuncien a sus colectivos, redes u organizaciones si es que las tienen lo que queremos es formar una Organización amplia capaz de incorporarlos a todos por tareas, donde seamos solidarios con las tareas que tienen los otros, con el ánimo de en que te ayudo.
Platiquemos para avanzar.




[1] Marx, Carlos El Capital, tomo I página 132, editorial FCE

jueves, 2 de octubre de 2014

El Partido-Red (Borrador)

¿Por qué un partido-red? Porque necesitamos una organización que tenga un mínimo de disciplina, que tenga un mínimo de estructura y que a la vez pueda dar cabida a los diferentes grupos o individuos sin que estos renuncien a sus "creencias" y principios.
¿Para qué queremos un partido-red? El estado del movimiento de masas no requiere explicación, nadie es capaz de convocar a nadie, para remontar esta situación nosotros consideramos que la única salida es la construcción de un parido-red.
La idea central del partido-red es construir una organización que impulse el movimiento de masas.
Esto tiene un problema el primer paso no  tiene asidero, o lo que es lo mismo no hay manera de hacer nada si los diferentes grupos e individuos de la izquierda no tienen disposición de hacerlo, si los camaradas se siguen sintiendo cómodos siendo una izquierda sin pueblo, si los camaradas siguen pensando que para mantener la pureza de sus ideas lo mejor es ser pocos, si no rompemos esas ataduras dífilamente podremos hacer algo.
Pero si los camaradas ya están hartos de ser pocos, de no convocar a nadie, de que la derecha haga con nosotros, con los pobres, lo que se le da la gana, si consideran que nosotros, ustedes, tienen la razón y por lo tanto los que nuestras ideas prevalecerán o serán las más escuchadas entonces podríamos avanzar al siguiente nivel.

La idea es entrarle a la construcción del partido-red con la consigan "en que puedo echarte la mano", el partido-red no se construye afiliándose, no se construye encuadrándose en una organización, no se construye asumiendo un programa, estatutos o principios, no, se construye en la confianza de que yo se que tú me vas a echar la mano en lo que hago, en la solidaridad mutua, en la fraternidad de todos. 

domingo, 31 de agosto de 2014

¿Por qué tanta apatía? (Borrador)

Para nadie es un secreto que los ricos, los de arriba, la burguesía, la élite gobernante neoliberal, está exprimiendo al país, sus recursos naturales y al pueblo en su beneficio, que nos tiene apergollados y que el pueblo, los pobres no tenemos la más mínima defensa.
Tampoco es un secreto que la posibilidad de tener una vida digna, de ascender socialmente es casi imposible para casi todos, que la inmensa mayoría de los que van a la universidad tendrán ingresos alrededor de 4 a 5 mil pesos al mes y los que no van a la universidad andarán rondando en 2 a 2.5 mil al mes si bien les va, no negamos que unos poquitos sobresaldrán, pero esto no será una mecánica general es más bien un anzuelo para  hacer que todos vayan por el mismo camino.
Si la desgracia, la pobreza, el despojo, los abusos de los ricos se palpan, se sienten entonces ¿por qué el pueblo no hace nada? ¿Por qué esa pasividad? ¿Por qué cuando ven que están explotando a los hijos, a las hijas o a la mamá o al papá no se indignan, no se encabronan? Y aquí no vale que porque son apáticos o flojos esa es la respuesta fácil. Nosotros creemos que hay cosas de mayor calado, de mayor profundidad, las cuales estamos en la obligación de poner de manifiesto para poder encontrarle solución y revertir la explotación y marginación del pueblo.
¿Ustedes que opinan?
Mientras nosotros enumeraremos algunas:
Primera razón, la pobreza extrema a la que se encuentran sometidos un amplio sector inhibe la participación política de manera continuada, se molestan, se encabronan pero la búsqueda de la papa se convierte en una prioridad.
Segunda razón, no se cuenta con una organización confiable a nivel local y nacional que aliente la participación, la misma falta de participación niega esa existencia para aquellos que piensen que hay esta el PRD o Morena.
Tercera Razón, quienes tienen conciencia de la situación en que nos encontramos están atomizados. Las razones de esta atomización pueden ser:
a)      Que la izquierda se encuentra enajenada con la idea de que «mi libertad es primero» y nadie me va a decir que haga ni como lo haga, yo solito.
b)      Que ponemos por delante las diferencias ideológicas como si anduviéramos en medio de las masas insurreccionadas, ponemos por delante ideas que nada tienen que ver con el momento actual, que porque tú eres comunista y no quieres destruir el Estado y yo soy anarquista y no quiero saber nada de nada con algo que domine, que porque tú eres comunista y yo trotkysta, tu construyes burocracias y yo quiero construir estados obreros, y cosas baladíes como esas, para el momento.
c)       Que los camaradas de la izquierda no quien hacer trabajo de educación, paciente y soterrado sino que quieren acción, no sé qué es eso, pero cuando se les invita a construir ellos dicen, eso no queremos acción.
d)      Que los camaradas que sí están dispuestos a entrarle no saben reclutar, se cohíben, se intimidan en lugar de ser insistentes y un poco agresivos a la hora de invitar a entrarle al trabajo.
Cuando ni somos tan libres y decidir qué tipo de sociedad queremos construir está a años luz.
Cuarta Razón, el pueblo está enajenado con la propaganda, que en forma de noticias, consume de Televisa, TVAzteca, las radios, periódicos, revistas de moda, la universidad, la iglesia, etc.
Quinta Razón, no puede tomar otras decisiones porque no tiene información del otro lado de la moneda, no tiene información de la izquierda.
Para darles chansa ustedes de que pongan otras razones pasamos al siguiente nivel.
¿Es posible remontar esto o sacarle la vuelta para reanudar el camino?, nosotros pensamos que si es posible, ceteris paribus a todos, sin que nadie renuncie a lo piensa y cree, nosotros consideramos que la salida es formar un «partido-red»,  y aquí a más de cuatro se le pararon los pelos.

En la siguiente entrega diremos que es eso del «PARTIDO-RED»

Bibliografia

Se les sugiere que inicien con:

Cultura general y para elevar la moral
Ostrovski, Nicolai, Así se templó el acero
Fadeíev, Alexader, La Joven Guardia*
Voynich, Ethel Lillian, El Tábano
Serge, Victor, Lo que todo revolucionario debe saber sobre la represión
Fucik,  Julius Reportaje al pie de la horca
Gorki, Maximo, La madre

El Estado
Lenin, V. I., Acerca del Estado
Lenin, V.I. El Estado y la Revolución
Engels, Federico, El origen del Estado, la familia y la propiedad privada.

Partido
Lenin, V.I., ¿qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento
Lenin, V.I., ¿Por dónde empezar?
Revueltas, José, Ensayo de un proletariado sin cabeza
Zizek, Slavoj, Prologo, A propósito de Lenin
Marx, Carlos, Critica del programa de Ghota

Revolución
Guevara, Ernesto, El diario del Che en Bolivia
Trotsky, Leon, Cómo hicimos la revolución de octubre
Trotsky, León, Prologo, Historia de la revolución rusa
Zibechi, Raúl, Autonomías y emancipaciones en América Latina en movimiento
Taibo II, Paco Ignacio, Ernesto Guevara, también conocido como el Che

México
Montemayor, Carlos, Las armas del Alba
Montemayor, Carlos, Las mujeres del Alba
Garrido, Luis Javier, El partido de la revolución institucionalizada. La formación del nuevo Estado en México (1828-1945)
Gilly, Adolfo, La revolución Interrumpida
Womack, John, Zapata y la revolución Mexicana
Aguilar Camín, Héctor, La frontera nómada
Salmerón Sanginés, Pedro, La división del norte. La tierra, los hombres y la historia de un ejército del pueblo.
Taibo II, Paco Ignacio, Pancho Villa: una biografía narrativa

Materialismo Histórico
Marx, Carlos, La guerra Civil en Francia
Marx, Carlos, El 18 Brumario de Luis Bonaparte
Marx, Carlos, Las Luchas de Clases en Francia de 1848 a 1850

Economía Política
Marx, Carlos, Trabajo asalariado y capital
Marx, Carlos,  Salario, precio y ganancia

Filosofía
Engels, Federico, Principios del comunismo
Engels, Federico, El papel del trabajo en la transformación de mono en hombre
Marx, Carlos y Engels, Federico, El manifiesto Comunista
Marx, Carlos, Prologo a Contribución de la crítica de la economía política
Fromm, Erich, El miedo a la libertad
Erich Fromm, Marx y su concepto del hombre
Engels, Federico, Del socialismo utópico al socialismo científico
Lenin, V.I. Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo
Mao Tse Tung, Cinco tesis filosóficas

*Los textos sombreados los tenemos en papel, los otros hay que conseguirlos o bajarlos de Internet


miércoles, 22 de febrero de 2012

Las izquierdas

Tendríamos así al menos cuatro izquierdas: una izquierda democrática, liberal, burguesa, connatural al sistema capitalista; una izquierda socialdemócrata, que quiere mejorar las condiciones sociales dentro de los marcos de ese mismo sistema; una izquierda social, que es crítica del capitalismo pero no le ve una alternativa, representada sobre todo por los movimientos sociales; y una izquierda socialista, opuesta al capitalismo, que propone una nueva organización de la sociedad.
Tomado de:
http://www.jornada.unam.mx/2012/01/02/politica/013a2pol [22/02/2012]

sábado, 11 de febrero de 2012

Entrevista con Álvaro García Linera

Luis Hernández Navarro
 
Periódico La Jornada
Martes 7 de febrero de 2012, p. 2
Además de ser el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera es uno de los intelectuales de izquierda latinoamericanos más relevantes en el continente. Aunque su carrera original es la de matemático (la estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México), se formó como sociólogo en la cárcel y en la práctica.
Él ha teorizado la experiencia de transformación boliviana como nadie lo ha hecho, es decir, con originalidad, profundidad y frescura. Y la experiencia boliviana hoy es una referencia obligada y cada vez con mayor ascendencia en el movimiento popular latinoamericano. García Linera conoce y domina a profundidad el marxismo clásico, pero está muy lejos de ser doctrinario. Su pensamiento está muy influido por la obra de Pierre Bordieu.
En entrevista con La Jornada, el vicepresidente señala que el hecho fundamental que se ha vivido en el actual proceso de transformación política en curso es que los indígenas, que son mayoría demográfica, hoy son ministros y ministras, diputados, senadores, directores de empresas públicas, redactores de constituciones, máximos magistrados de la justicia, gobernadores; presidente. Este hecho –señala– es la mayor revolución social e igualitaria acontecida en Bolivia desde su fundación.
García Linera caracteriza el modelo económico de su país como posneoliberal y de transición poscapitalista. Un modelo que ha recuperado el control de los recursos naturales que estaban en manos extranjeras para colocarlos en manos del Estado, dirigido por el movimiento indígena.
–Hace seis años que ustedes gobiernan Bolivia. ¿Se ha avanzado realmente hacia la descolonización del Estado?
–En Bolivia, el hecho fundamental que hemos vivido ha sido que aquellas personas, mayoría demográfica antes y hoy, los indígenas, los indios, a quienes la brutalidad de la invasión y los sedimentos centenarios de la dominación habían establecido en el propio sentido común de las clases dominantes y las clases dominadas, que estaban predestinados a ser campesinos, obreros de bajo oficio, artesanos informales, porteros o meseros, hoy son ministros y ministras, diputados, senadores, directores de empresas públicas, redactores de constituciones, máximos magistrados de la justicia, gobernadores; presidente.
“La descolonización es un proceso de desmontamiento de las estructuras institucionales, sociales, culturales y simbólicas que subsumen la acción cotidiana de los pueblos a los intereses, a las jerarquías y a las narrativas impuestas por poderes territoriales externos. La colonialidad es una relación de dominación territorial que se impone a la fuerza y con el tiempo se ‘naturaliza’, inscribiendo la dominación en los comportamientos ‘normales’, en las rutinas diarias, en las percepciones mundanas de los propios pueblos dominados. Por tanto, desmontar esa maquinaria de dominación requiere mucho tiempo. En particular el tiempo que se necesita para modificar la dominación convertida en sentido común, en hábito cultural de las personas.
“Las formas organizativas comunales, agrarias, sindicales del movimiento indígena contemporáneo, con sus formas de deliberación asambleística, de rotación tradicional de cargos, en algunos casos, de control común de medios de producción, son hoy los centros de decisión de la política y buena parte de la economía en Bolivia.
“Hoy, para influir en los presupuestos del Estado, para saber la agenda gubernamental no sirve de nada codearse con altos funcionarios del Fondo Monetario, del Banco Interamericano de Desarrollo, de las embajadas estadunidense o europeas. Hoy los circuitos del poder estatal pasan por los debates y decisiones de las asambleas indígenas, obreras y barriales.
“Los sujetos de la política y la institucionalidad real del poder se han trasladado al ámbito plebeyo e indígena. Los llamados anteriormente ‘escenarios de conflicto’, como sindicatos y comunidades, hoy son los espacios del poder fáctico del Estado. Y los anteriormente condenados a la subalternidad silenciosa hoy son los sujetos decisores de la trama política.
“Este hecho de la apertura del horizonte de posibilidad histórica de los indígenas, de poder ser agricultores, obreros, albañiles, empleadas, pero también cancilleres, senadores, ministras o jueces supremos, es la mayor revolución social e igualitaria acontecida en Bolivia desde su fundación. ‘Indios en el poder’, es la frase seca y despectiva con la que las señoriales clases dominantes desplazadas anuncian la hecatombe de estos seis años.”
–¿Cómo caracterizar el modelo económico que se ha puesto en práctica? ¿Es una expresión del socialismo en el siglo XXI? ¿Es una modalidad de posneoliberalismo?
–Básicamente posneoliberal y de transición poscapitalista. Se ha recuperado el control de los recursos naturales que estaba en manos extranjeras, para colocarlo en manos del Estado, dirigido por el movimiento indígena (gas, petróleo, parte de los minerales, agua, energía eléctrica); en tanto que otros recursos, como la tierra fiscal, el latifundio y los bosques, han pasado a control de comunidades y pueblos indígeno-campesinos.
“Hoy el Estado es el principal generador de riqueza del país, y esa riqueza no es valorizada como capital; es redistribuida en la sociedad a través de bonos, rentas y beneficios sociales directos de la población, además del congelamiento de las tarifas de los servicios básicos, los combustibles y la subvención de la producción agraria. Intenta priorizar la riqueza como valor de uso, por encima del valor de cambio. En ese sentido, el Estado no se comporta como un capitalista colectivo propio del capitalismo de Estado, sino como un redistribuidor de riquezas colectivas entre las clases laboriosas y en un potenciador de las capacidades materiales, técnicas y asociativas de los modos de producción campesinos, comunitarios y artesanales urbanos. En esta expansión de lo comunitario agrario y urbano depositamos nuestra esperanza de transitar por el poscapitalismo, sabiendo que también esa es una obra universal y no de un solo país.”
–¿Cómo se ve desde Bolivia el proceso de integración regional? ¿Qué papel juegan Estados Unidos y España? ¿Qué espacio tienen China, Rusia e Irán?
–El continente latinoamericano está atravesando un ciclo histórico excepcional. Gran parte de los gobiernos son de carácter revolucionario y progresista. Los gobiernos neoliberales tienden a aparecer como retrógrados. Y a la vez, la economía latinoamericana ha desplegado iniciativas internas que le están permitiendo afrontar de una manera vigorosa los efectos de la crisis mundial. En particular, la importancia de los mercados regionales y la vinculación con Asia han definido una arquitectura económica continental de nuevo tipo. Hay que apostar por profundizar esta articulación regional y, si es posible, por proyectarnos como una especie de Estado regional de estados y naciones. Comportarnos como Estado regional en el ámbito del uso y negociación planetaria de las grandes riquezas estratégicas que poseemos (petróleo, minerales, litio, agua, agricultura, biodiversidad, industria semielaborada, fuerza de trabajo joven y calificada..), e internamente, respetar la soberanía estatal y las identidades nacionales regionales que tiene el continente. Sólo así podremos tener voz y fuerza propia en el curso de las dinámicas de mundialización de la vida social.
–¿Hay un papel activo de Wa-shington para sabotear la transformación boliviana en curso?
–El gobierno estadunidense nunca ha aceptado que las naciones latinoamericanas puedan definir su destino porque siempre ha considerado que formamos parte del área de influencia política para su seguridad territorial, y somos su centro de acopio de riquezas, naturales y sociales. Cualquier disidencia a este enfoque colonial coloca a la nación insurgente en la mira de ataque. La soberanía de los pueblos es el enemigo número uno de la política estadunidense.
“Eso ha pasado con Bolivia en estos seis años. Nosotros no tenemos nada contra el gobierno estadunidense ni contra su pueblo. Pero no aceptamos que nadie, absolutamente nadie de afuera nos tenga que venir a decir lo que tenemos que hacer, decir o pensar. Y cuando como gobierno de movimientos sociales comenzamos a sentar las bases materiales de la soberanía estatal al nacionalizar el gas; cuando rompimos con la vergonzante influencia de las embajadas en las decisiones ministeriales; cuando definimos una política de cohesión nacional enfrentando abiertamente las tendencias separatistas latentes en oligarquías regionales, la embajada de Estados Unidos no sólo apoyó financieramente a las fuerzas conservadoras, sino las organizó y dirigió políticamente, en una brutal injerencia en asuntos internos. Eso nos obligó a expulsar al embajador y luego a la agencia antidrogas de ese país (DEA).
“Desde entonces los mecanismos de conspiración se han vuelto más sofisticados: se usan organizaciones no gubernamentales, se infiltran a través de terceros en las agrupaciones indígenas, dividen y proyectan liderazgos paralelos en el campo popular, como quedó recientemente demostrado mediante el flujo de llamadas desde la propia embajada a algunos dirigentes indígenas de la marcha del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), el año pasado.
“En todo caso, nosotros buscamos relaciones diplomáticas respetuosas, pero también estamos atentos a repeler las intervenciones extranjeras de ‘alta’ o ‘baja’ intensidad.”
–Desde algunos sectores de izquierda se ha señalado que el bloque conservador ha logrado rearticularse y tomado la ofensiva, mientras el movimiento social que llevó al MAS al poder ha sido absorbido por la política institucional. ¿Es correcta esta apreciación?
–Hoy el bloque conservador, de oligarquías extranjerizantes, no tiene un proyecto alternativo de sociedad capaz de articular una voluntad general de poder. El horizonte de la actual política boliviana está marcado por un trípode virtuoso: la plurinacionalidad (pueblos y naciones indígenas al mando del Estado); la autonomía (desconcentración territorial del poder), y la economía plural (coexistencia articulada por el Estado de diversos modos de producción).
“Derrotado temporalmente el proyecto neoliberal de economía y sociedad de la derecha, lo que hoy caracteriza a la política boliviana es la emergencia de ‘tensiones creativas’ en el interior del mismo bloque nacional-popular en el poder. Pasados los grandes momentos de ascenso de masas, donde se construyó el ideario universal de las grandes transformaciones, el movimiento social vive en algunos casos un proceso de repliegue corporativo. Tienden a prevalecer por momentos intereses locales por encima de los nacionales, o las organizaciones se enroscan en pugnas internas por el control de cargos públicos. Pero también emergen nuevas temáticas no previstas sobre cómo conducir el proceso revolucionario. Es el caso del tema de la defensa de los derechos de la madre tierra, tensionados con la exigencia también popular de industrializar los recursos naturales.
Como se ve, se trata de contradicciones en el interior del pueblo, tensiones que someten a debate colectivo el modo de llevar adelante los cambios revolucionarios. Y eso es sano, es democrático y es el punto de apoyo de la renovación vivificante de la acción de los movimientos sociales. Aunque también se trata de contradicciones que podrían ser usadas por el imperialismo y las fuerzas de derecha agazapadas que de modo ventrílocuo y travestido proyecten sus intereses de largo plazo, a través de algunos sujetos populares y de discursos aparentemente altermundistas y ecologistas.
–En septiembre del año pasado, la marcha de los pueblos indígenas en defensa del TIPNIS y en contra de la construcción de una carretera fue reprimida por la policía. El hecho fue presentado ante la opinión pública como la pérdida de apoyo indígena al gobierno de Evo Morales. Se afirmó que el gobierno boliviano se empecinó en construir la carretera porque había recibido apoyo económico de la empresa petrolera brasileña OAS. ¿Es cierto?
–La población indígena en Bolivia, al igual que en Guatemala, es mayoritaria respecto del resto de los habitantes. El 62 por ciento de los bolivianos son indígenas. Las principales naciones indígenas son la aymara y la quechua, con cerca de 6 millones de personas ubicadas principalmente en el altiplano, los valles, las zonas de yungas y también en tierras bajas. Otras naciones indígenas son los guaraníes, moxeños, yuracares, chiman, ayoreos y otras 29 que habitan la Amazonia, la Chiquitania y el Chaco en tierras bajas. La población total de estas naciones de tierras bajas se estima entre 250 mil y 300 mil habitantes en total.
“El conflicto sobre el TIPNIS ha involucrado a algunos pueblos indígenas de tierras bajas, pero se mantiene el apoyo de los indígenas de tierras altas y valles, que son 95 por ciento de la población indígena de Bolivia. Y de los indígenas movilizados, la mayor parte eran dirigentes de otras zonas que no son precisamente del TIPNIS, pero que cuentan con un apoyo sistemático de organismos no gubernamentales ambientalistas, varias de ellas financiadas por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), además del respaldo de las principales redes de comunicación televisiva privada, de propiedad de viejos militantes de la oligarquía separatista, y con amplia influencia en la construcción de la opinión pública de clase media. Estos días ha llegado a La Paz otra marcha, también de indígenas de tierras bajas, y con mayor presencia de indígenas del TIPNIS, que demandan la construcción de la carrtera por el parque, argumentando que no es posible que se los margine de los derechos a la salud, educación y transporte, a los que hoy sólo pueden acceder después de días de caminata.
“El problema es complejo. Están entremezclados temas propios del debate revolucionario, como el del difícil equilibrio entre el respeto a la madre tierra y la necesidad urgente de vincular al país después de siglos de devertebración aislacionista de regiones. Está el debate entre la relación orgánica y el liderazgo de los pueblos indígenas de tierras altas en el Estado plurinacional, diferente a la relación aún ambigua con el Estado plurinacional por parte de los pueblos indígenas de tierras bajas.
“Pero también está de por medio la estrategia de la oligarquía regional cruceña de impedir esa carretera, que desvincularía la actividad económica de toda la Amazonia de su control empresarial. Está el interés estadunidense de resguardar la Amazonia como su reservorio de agua y biodiversidad, y el de promover divisiones entre los liderazgos indígenas para crear condiciones para la expulsión de los indígenas del poder estatal. Está el interés de algunas ONG acostumbradas a hacer grandes negocios privados con los parques.
En todo caso, en medio de esta trama de intereses, como gobierno tenemos que tener la capacidad de resolver democráticamente las tensiones internas, y de develar y neutralizar los intereses contrarrevolucionarios que muchas veces se visten de ropaje seudorrevolucionario.
–¿Por qué construir esa carretera a pesar de la oposición de una parte de la población?
–Por tres motivos. El primero, para garantizar a la población indígena del parque el acceso a los derechos y garantías constitucionales: agua potable para que los niños no se mueran de infecciones estomacales. Escuelas con profesores que enseñen en su idioma, preservando su cultura y enriqueciéndola con las otras culturas. Acceso a mercados para llevar sus productos sin tener que navegar en balsas una semana para vender su arroz o comprar sal 10 veces más cara que en cualquier tienda de barrio.
“El segundo motivo, la carretera permitirá vincular por primera vez la Amazonia, que es una tercera parte del territorio boliviano, con el resto de las regiones de los valles y altiplano. Bolivia mantiene aislada a la tercera parte de su territorialidad, lo que ha permitido que la soberanía del Estado sea sustituida por el poderío del patrón de hacienda, del maderero extranjero o el narcotraficante.
Y el tercer motivo es de carácter geopolítico. Las tendencias separatistas de la oligarquía, que estuvieron a punto de dividir Bolivia en 2008, fueron contenidas porque se les derrotó políticamente durante el golpe de Estado de septiembre de ese año, y porque parte de su base material, la agroindustria, fue ocupada por el Estado. Sin embargo, hay un último pilar económico que mantiene en pie a las fuerzas retrógradas de tendencias separatistas: el control de la economía amazónica, que para llegar al resto del país, obligatoriamente, tiene que pasar por el procesamiento y financiación de empresas bajo control de una fracción oligárquica asentada en Santa Cruz. Una carretera que vincule directamente la Amazonia con los valles y el altiplano reconfiguraría radicalmente la estructura de poder económico regional, derrumbando la base material final de los separatistas y dando lugar a un nuevo eje geoeconomico al Estado. Lo paradójico de todo esto es que la historia haya colocado a algunos izquierdistas como los mejores y más locuaces defensores de los intereses más conservadores y reaccionarios que tiene el país.
–Se ha dicho que Bolivia sigue siendo un abastecedor de materias primas en el mercado internacional y que el modelo de desarrollo en práctica (que algunos analistas han calificado como extractivista) no cuestiona este papel. ¿Es cierto? ¿Se trata de una fase transitoria de acumulación que se acompaña de una redistribución de la renta?
–Ni el extractivismo ni el no-extractivismo, ni el industrialismo son una vacuna contra la injusticia, la explotación y la desigualdad. En sí mismos, no son ni modos de producir ni modos de gestionar la riqueza. Son sistemas técnicos de procesar la naturaleza mediante el trabajo. Y dependiendo de cómo se usen esos sistemas técnicos, de cómo se gestione la riqueza así producida, se podrá tener regímenes económicos con mayor o menor justicia, con explotación o sin explotación del trabajo.

domingo, 19 de junio de 2011

Prólogo a la HISTORIA DE LA REVOLUCION RUSA

Prólogo a la HISTORIA DE LA REVOLUCION RUSA
En los dos primeros meses del año 1917 reinaba todavía en Rusia la dinastía de los Romanov. Ocho meses después estaban ya en el timón los bolcheviques, un partido ignorado por casi todo el mundo a principios de año y cuyos jefes, en el momento mismo de subir al poder, se hallaban aún acusados de alta traición. La historia no registra otro cambio de frente tan radical, sobre todo si se tiene en cuenta que estamos ante una nación de ciento cincuenta millones de habitantes. Es evidente que los acontecimientos de 1917, sea cual fuere el juicio que merezcan, son dignos de ser investigados.
La historia de la revolución, como toda historia, debe, ante todo, relatar los hechos y su desarrollo. Mas esto no basta. Es menester que del relato se desprenda con claridad por qué las cosas sucedieron de ese modo y no de otro. Los sucesos históricos no pueden considerarse como una cadena de aventuras ocurridas al azar ni engarzarse en el hilo de una moral preconcebida, sino que deben someterse al criterio de las leyes que los gobiernan. El autor del presente libro entiende que su misión consiste precisamente en sacar a la luz esas leyes.El rasgo característico más indiscutible de las revoluciones es la intervención directa de las masas en los acontecimientos históricos. En tiempos normales, el Estado, sea monárquico o democrático, está por encima de la nación; la historia corre a cargo de los especialistas de este oficio: los monarcas, los ministros, los burócratas, los parlamentarios, los periodistas. Pero en los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, éstas rompen las barreras que las separan de la palestra política, derriban a sus representantes tradicionales y, con su intervención, crean un punto de partida para el nuevo régimen. Dejemos a los moralistas juzgar si esto está bien o mal. A nosotros nos basta con tomar los hechos tal como nos los brinda su desarrollo objetivo. La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos.
Cuando en una sociedad estalla la revolución, luchan unas clases contra otras, y, sin embargo, es de una innegable evidencia que las modificaciones por las bases económicas de la sociedad y el sustrato social de las clases desde que comienza hasta que acaba no bastan, ni mucho menos, para explicar el curso de una revolución que en unos pocos meses derriba instituciones seculares y crea otras nuevas, para volver en seguida a derrumbarlas. La dinámica de los acontecimientos revolucionarios se halla directamente informada por los rápidos tensos y violentos cambios que sufre la sicología de las clases formadas antes de la revolución.
La sociedad no cambia nunca sus instituciones a medida que lo necesita, como un operario cambia sus herramientas. Por el contrario, acepta prácticamente como algo definitivo las instituciones a que se encuentra sometida. Pasan largos años durante los cuales la obra de crítica de la oposición no es más que una válvula de seguridad para dar salida al descontento de las masas y una condición que garantiza la estabilidad del régimen social dominante; es, por ejemplo, la significación que tiene hoy la oposición socialdemócrata en ciertos países. Han de sobrevenir condiciones completamente excepcionales, independientes de la voluntad de los hombres o de los partidos, para arrancar al descontento las cadenas del conservadurismo y llevar a las masas a la insurrección.
Por tanto, esos cambios rápidos que experimentan las ideas y el estado de espíritu de las masas en las épocas revolucionarias no son producto de la elasticidad y movilidad de la psiquis humana, sino al revés, de su profundo conservadurismo. El rezagamiento crónico en que se hallan las ideas y relaciones humanas con respecto a las nuevas condiciones objetivas, hasta el momento mismo en que éstas se desploman catastróficamente, por decirlo así, sobre los hombres, es lo que en los períodos revolucionarios engendra ese movimiento exaltado de las ideas y las pasiones que a las mentalidades policiacas se les antoja fruto puro y simple de la actuación de los «demagogos». Las masas no van a la revolución con un plan preconcebido de la sociedad nueva, sino con un sentimiento claro de la imposibilidad de seguir soportando la sociedad vieja. Sólo el sector dirigente de cada clase tiene un programa político, programa que, sin embargo, necesita todavía ser sometido a la prueba de los acontecimientos y a la aprobación de las masas. El proceso político fundamental de una revolución consiste precisamente en que esa clase perciba los objetivos que se desprenden de la crisis social en que las masas se orientan de un modo activo por el método de las aproximaciones sucesivas. Las distintas etapas del proceso revolucionario, consolidadas pro el desplazamiento de unos partidos por otros cada vez más extremos, señalan la presión creciente de las masas hacia la izquierda, hasta que el impulso adquirido por el movimiento tropieza con obstáculos objetivos. Entonces comienza la reacción: decepción de ciertos sectores de la clase revolucionaria, difusión del indeferentismo y consiguiente consolidación de las posiciones adquiridas por las fuerzas contrarrevolucionarias. Tal es, al menos, el esquema de las revoluciones tradicionales.
Sólo estudiando los procesos políticos sobre las propias masas se alcanza a comprender el papel de los partidos y los caudillos que en modo alguno queremos negar. Son un elemento, si no independiente, sí muy importante, de este proceso. Sin una organización dirigente, la energía de las masas se disiparía, como se disipa el vapor no contenido en una caldera. Pero sea como fuere, lo que impulsa el movimiento no es la caldera ni el pistón, sino el vapor.
Son evidentes las dificultades con que tropieza quien quiere estudiar los cambios experimentados por la conciencia de las masas en épocas de revolución. Las clase oprimidas crean la historia en las fábricas, en los cuarteles, en los campos, en las calles de la ciudad. Mas no acostumbran a ponerla por escrito. Los períodos de tensión máxima de las pasiones sociales dejan, en general, poco margen par ala contemplación y el relato. Mientras dura la revolución, todas las musas, incluso esa musa plebeya del periodismo, tan robusta, lo pasan mal. A pesar de esto, la situación del historiador no es desesperada, ni mucho menos. Los apuntes escritos son incompletos, andan sueltos y desperdigados. Pero, puestos a la luz de los acontecimientos, estos testimonios fragmentarios permiten muchas veces adivinar la dirección y el ritmo del proceso histórico. Mal o bien, los partidos revolucionarios fundan su técnica en la observación de los cambios experimentados por la conciencia de las masas. La senda histórica del bolchevismo demuestra que esta observación, al menos en sus rasgos más salientes, es perfectamente factible. ¿Por qué lo accesible al político revolucionario en el torbellino de la lucha no ha de serlo también retrospectivamente al historiador?
Sin embargo, los procesos que se desarrollan en la conciencia de las masas no son nunca autóctonos ni independientes. Pese a los idealistas y a los eclécticos, la conciencia se halla determinada por la existencia. Los supuestos sobre los que surgen la Revolución de Febrero y su suplantación por la de Octubre tienen necesariamente que estar informados por las condiciones históricas en que se formó Rusia, por su economía, sus clases, su Estado, por las influencias ejercidas sobre ella por otros países. Y cuanto más enigmático nos parezca el hecho de que un país atrasado fuera el primero en exaltar al poder al proletariado, más tenemos que buscar la explicación de este hecho en las características de ese país, o sea en lo que le diferencia de los demás.En los primeros capítulos del presente libro esbozamos rápidamente la evolución de la sociedad rusa y de sus fuerzas intrínsecas, acusando de este modo las peculiaridades históricas de Rusia y su peso específico. Confiamos en que el esquematismo de esas páginas no asustará al lector. Más adelante, conforme siga leyendo, verá a esas mismas fuerzas sociales vivir y actuar.
Este trabajo no está basado precisamente en los recuerdos personales de su autor. El hecho de que éste participara en los acontecimientos no le exime del deber de basar su estudio en documentos rigurosamente comprobados. El autor habla de sí mismo allí donde la marcha de los acontecimientos le obliga a hacerlo, pero siempre en tercera persona. Y no por razones de estilo simplemente, sino porque el tono subjetivo que en las autobiografías y en las memorias es inevitable sería inadmisible en un trabajo de índole histórica.Sin embargo, la circunstancia de haber intervenido personalmente en la lucha permite al autor, naturalmente, penetrar mejor, no sólo en la sicología de las fuerzas actuantes, las individuales y las colectivas, sino también en la concatenación interna de los acontecimientos. Mas para que esta ventaja dé resultados positivos, precisa observar una condición, a saber: no fiarse a los datos de la propia memoria, y esto no sólo en los detalles, sino también en lo que respecta a los motivos y a los estados de espíritu. El autor cree haber guardado este requisito en cuanto de él dependía.
Todavía hemos de decir dos palabras acerca de la posición política del autor, que en función de historiador, sigue adoptando el mismo punto de vista que adoptaba en función de militante ante los acontecimientos que relata. El lector no está obligado, naturalmente, a compartir las opiniones políticas del autor, que éste, por su parte, no tiene tampoco por qué ocultar. Pero sí tiene derecho a exigir de un trabajo histórico que no sea precisamente la apología de una posición política determinada, sino una exposición, internamente razonada, del proceso real y verdadero de la revolución. Un trabajo histórico sólo cumple del todo con su misión cuando en sus páginas los acontecimientos se desarrollan con toda su forzosa naturalidad.
¿Mas tiene esto algo que ver con la que llaman «imparcialidad» histórica? Nadie nos ha explicado todavía claramente en qué consiste esa imparcialidad. El tan citado dicho de Clemenceau de que las revoluciones hay que tomarlas o desecharlas en bloc es, en el mejor de los casos, un ingenioso subterfugio: ¿cómo es posible abrazar o repudiar como un todo orgánico aquello que tiene su esencia en la escisión? Ese aforismo se lo dicta a Clemenceau, por una parte, la perplejidad producida en éste por el excesivo arrojo de sus antepasados, y, por otra, la confusión en que se halla el descendiente ante sus sombras.
Uno de los historiadores reaccionarios, y, por tanto, más de moda en la Francia contemporánea, L. Madelein, que ha calumniado con palabras tan elegantes a la Gran Revolución, que vale tanto como decir a la progenitora de la nación francesa, afirma que «el historiador debe colocarse en lo alto de las murallas de la ciudad sitiada, abrazando con su mirada a sitiados y sitiadores»; es, según él, la única manera de conseguir una «justicia conmutativa». Sin embargo, los trabajos de este historiador demuestran que si él se subió a lo alto de las murallas que separan a los dos bandos, fue, pura y simplemente, para servir de espía a la reacción. Y menos mal que en este caso se trata de batallas pasadas, pues en épocas de revolución es un poco peligroso asomar la cabeza sobre las murallas. Claro está que, en los momentos peligrosos, estos sacerdotes de la «justicia conmutativa» suelen quedarse sentados en casa esperando a ver de qué parte se inclina la victoria.
El lector serio y dotado de espíritu crítico no necesita de esa solapada imparcialidad que le brinda la copa de la conciliación llena de posos de veneno reaccionario, sino de la metódica escrupulosidad que va a buscar en los hechos honradamente investigados, apoyo manifiesto para sus simpatías o antipatías disfrazadas, a la contrastación de sus nexos reales, al descubrimiento de las leyes por que se rigen. Ésta es la única objetividad histórica que cabe, y con ella basta, pues se halla contrastada y confirmada, no por las buenas intenciones del historiador de que él mismo responde, sino por las leyes que rigen el proceso histórico y que él se limita a revelar.
Para escribir este libro nos han servido de fuentes numerosas publicaciones periódicas, diarios y revistas, memorias, actas y otros materiales, en parte manuscritos y, principalmente, los trabajos editados por el Instituto para la Historia de la Revolución en Moscú y Leningrado. Nos ha parecido superfluo indicar en el texto las diversas fuentes, ya que con ello no haríamos más que estorbar la lectura. Entre las antologías de trabajos históricos hemos manejado my en particular los dos tomos de los Apuntes para la Historia de la Revolución de Octubre (Moscú-Leningrado, 1927). Escritos por distintos autores, los trabajos monográficos que forman estos dos tomos no tienen todos el mismo valor, pero contienen, desde luego, abundante material de hechos. Cronológicamente nos guiamos en todas las fechas por el viejo calendario, rezagado en trece fechas, como se sabe, respecto al que regía en el resto del mundo y hoy rige también en los Soviets. El autor no tenía más remedio que atenerse al calendario que estaba en vigor durante la revolución. Ningún trabajo le hubiera costado, naturalmente, trasponer las fechas según el cómputo moderno. Pero esta operación, eliminando unas dificultades, habría creado otras de más monta. El derrumbamiento de la monarquía pasó a la historia con el nombre de Revolución de Febrero. Sin embargo, computando la fecha por el calendario occidental, ocurrió en marzo. La manifestación armada que se organizó contra la política imperialista del gobierno provisional figura en la historia con el nombre de «jornadas de abril», siendo así que, según el cómputo europeo, tuvo lugar en mayo. Sin detenernos en otros acontecimientos y fechas intermedios, haremos notar, finalmente, que la Revolución de Octubre se produjo, según el calendario europeo, en noviembre. Como vemos, ni el propio calendario se puede librar del sello que estampan en él los acontecimientos de la Historia, y al historiador no le es dado corregir las fechas históricas con ayuda de simples operaciones aritméticas. Tenga en cuenta el lector que antes de derrocar el calendario bizantino, la revolución hubo de derrocar las instituciones que a él se aferraban.
L. TROTSKI
Prinkipo