domingo, 24 de junio de 2012

Exposición ¿Qué es el Neoliberalismo?

Saludos y felicitaciones a los organizadores, al Círculo y al Centro de Estudios Libertarios y a los jóvenes en general Exposición: El neoliberalismo es la última fase en que se encuentra el capitalismo, no es que después de esta no va haber más, puede haber otras, si los pueblos del mundo, si los pobres y los revolucionarios se lo permitimos. Para entender el fenómeno hay que ponerlo en perspectiva histórica, entender cómo surge la explotación y la enajenación del trabajo, para comprender como llegamos a esta forma de explotación rapaz. Como ustedes saben o cuando menos los jóvenes del Círculo de Estudios Libertarios deben saber la historia de la humanidad ha pasado por cuatro formas de producción. Cada una le corresponde una forma específica de propiedad, de división del trabajo, de distribución de los bienes y de relaciones entre los hombres. La primera forma de producción fue el Comunismo Primitivo, no existía propiedad, la división del trabajo era al interior de la familia, por sexo y edad y la producción que obtenían era colectiva, no solo en la familia sino con otras familias. La segunda forma de producción fue el Esclavismo, esta se presenta cuando hay una división del trabajo, ya no solo por sexo y edad sino entre hombres iguales, cuando unos se dedican hacer una cosa y otros otra, aparece la propiedad privada de los utensilios de producción y por lo tanto el Estado. No el Estado como hoy lo conocemos sino como un conjunto de hombres armados que tienen como actividad principal cuidar la propiedad en contra de los desposeídos y se inicia la explotación del hombre por el hombre, unos producen los medios de vida y otros, los propietarios de los instrumentos de producción usufructúan el trabajo de los que no tiene los medios de vida. El dominio es por la violencia pura y simple, a los esclavos no se les considera seres humanos, son muebles. La sociedad se organiza en Ciudades-Estados donde los bienes de producción, incluyendo a los esclavos son propiedad comunal de los ciudadanos, la relación se da entre ciudadanos-amos y esclavos. El esclavismo hace implosión, porque la forma de propiedad ya no se correspondía con la forma de producción, el crecimiento de la población y la roturación de las tierras, que era consecuencia de una división del trabajo más intensa en la masa de esclavos, hacía que cada vez las fincas estuvieran más alejadas de las ciudades, los propietarios de esas fincas tuvieron que construir castillos-feudos para protegerse de las tribus bárbaras, recuerden Atila un bárbaro que llegó del norte y arrasó Roma, el ajuste de a la nueva forma de producción es lo que conocemos como Feudalismo, los amos se convirtieron en nobles señores feudales, "liberaron" a los esclavos a cambio de protección los fijaron a la tierra como siervos de la gleba. La propiedad deja de ser comunal, se concentra en el señor feudal y los bienes que se producen son para satisfacer el feudo, no a la ciudad como en el esclavismo, la relación es entre señores feudales y siervos. Cuando las fuerzas productivas rebasan los castillos feudales, cuando la división del trabajo alcanza otros aspectos de la vida más allá del cultivo de la tierra y la producción de alimentos, quienes estaban fuera del castillo feudal entraron en conflicto con los nobles. Los burgos, que así se les llamó a las colonias fuera del castillo, ya no producían para el feudo, producían para ellos y la forma de propiedad ya no se adecuaba a esta nueva forma de producción. Los burgueses querían llevar sus excedentes de producción al interior del castillo y a otras regiones. Cuando los burgueses se imponen, el feudalismo se hunde y surge el capitalismo. El capitalismo es la última de las cuatro grandes formas de producción y distribución que ha tenido la humanidad hasta hoy. El capitalismo, hasta hoy, también ha tenido cuatro fases. Cada una de ellas, también, ha profundizado la propiedad, la división del trabajo, la forma de producción y las relaciones sociales: las manufacturas, el industrialismo, el imperialismo y el neoliberalismo. La burguesía surge con una contradicción a cuestas, reclama libertad, libertad para producir y vender sus mercancías y esta libertad la impone por la violencia, de manera violenta se construye un mundo a su imagen, conquista su libertad arrasando, todo lo que le atraviesa en su libertad. En Europa unifica reinos a través de la violencia para ensanchar las fronteras, para imponerse en Inglaterra, que era donde los nobles eran más renuentes Oliver Cromwell decapita a Carlos I, en Francia la revolución burguesa de 1789 no deja piedra sobre piedra del feudalismo, los revolucionarios burgueses con Napoleón a la cabeza transforma toda Europa y hubieran llegado a toda Asia si no es que los hilos rusos los detienen. Pero la derrota rusa era pecata minuta en América tenia años expandiéndose por la conquista, para nadie es un secreto la masacre de "indios salvajes", renuentes al desarrollo realizados en Estados Unidos y en América Latina. Pero regresemos a la historia, las manufacturas, es lo que tiene la burguesía, la clase dominante y hegemónica en el capitalismo, al salir victoriosa contra el feudalismo, son talleres donde las mercancías se hacen a mano (por eso de manufacturas), tanto los dueños como los obreros son individuos que en un tiempo trabajan la tierra y en otro en el taller, pero la división del trabajo tanto en el taller como en el campo se va dividiendo, donde se observa más claro es en el campo, los campesinos ya no producen solamente alimentos vegetales o animales, sino que producen para los talleres al interior de los talleres surgen los maestros y los aprendices, esta forma de producción da un vuelco cuando surgen las máquinas, lo primero que surgen son los telares, la Mule y la Juny, dice Engels en su magistral libro "La historia de la clase obrera en Inglaterra". Los obreros manuales resisten la introducción de las máquinas destruyéndolas, esto es algo que quiero que tengan presente como los obreros enfrentaban el futuro destruyendo las máquinas que los expulsaban de los talleres, ellos hacían bien las máquinas, aunque es progreso general e histórico, eran desgracia personal. Con la revolución industrial, la burguesía, el capitalismo, puede fabricar mercancías más baratas, de mayor calidad y en mayor cantidad, como dice el Manifiesto Comunista "Los bajos precios de sus mercancías constituyen la artillería pesada que derrumba todas las murallas de China y hace capitular a los bárbaros más fanáticamente hostiles a los extranjeros. Obliga a todas las naciones, si no quieren sucumbir, a adoptar el modo burgués de producción, las constriñe a introducir la llamada civilización, es decir, a hacerse burguesas. En una palabra: se forja un mundo a su imagen y semejanza." Pero no nomás produce mercancías más baratas, reclama insumos, requiere tener a su disposición todos los mercados y pueblos del mundo. Cuando la burguesía de Europa y Estados Unidos intenta dividirse al mundo entran en contradicción, presentándose la fase del imperialismo, la Primera Guerra Mundial termina con la etapa del industrialismo. Todos los pueblos civilizados van a la guerra, las burguesías nacionales movilizan a sus pueblos y el movimiento obrero-comunista entra en crisis. Esta crisis, la actual, en que se encuentra el movimiento libertario, no es la primera, ya en 1917, los partidos y organizaciones que reivindicaban que era posible construir una sociedad igualitaria entraron en crisis, tal vez más profunda que la actual, salvo tres organizaciones se libraron de esto, los Bolcheviques liderados por Lenin, el Partido Socialdemócrata Serbio y el Bund Judío, de ahí para allá todos los partidos obreros se plegaron a sus respectivas burguesías. La guerra por el reparto del mundo termina cuando un actor no invitado se presenta en escena, los obreros, campesinos, obreros y soldados rusos capitaneados por los Bolcheviques toman el poder en Rusia e instauran el primer experimento socialista. Las burguesía por un lado trata de destruir o cuando menos de contener dentro de sus fronteras a sus sepultureros, los obreros rusos y por el otro continua repartiéndose el mundo, se impone, por medio de la violencia, en el sur de Asia, África y Latino América. La civilizada Europa se adjudica como coto exclusivo de caza a África, Estados Unidos a Latinoamérica, Asía y el pacífico se lo reparten a como pueden. El surgimiento de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, lo que era y actualmente es Rusia más algunos otros países, pone a la defensiva a la burguesía, detiene por un tiempo la expoliación de los pueblos. Los obreros en lucha, apoyados, cuando menos moralmente, por la URSS, comienzan a arrancarle conquistas a la burguesía. Se forman los Estados de Bienestar Social, democracia, jornadas de ocho horas, educación gratuita, derecho a la alimentación y a la salud, pensiones dignas, derecho a la organización política, derecho a huelga, pero lo más importante se infundía la creencia de que a través de las elecciones se podía llegar al socialismo. Pero por un lado la burguesía ejerce una considerable presión sobre los Estados socialistas y por el otro se cometen muchos errores, el primero es la ambigüedad en el apoyo a las luchas de liberación nacional, nunca hubo una política decidida en ese sentido y el otro el desgaste al entrar en la carrera armamentista. El complejo industrial-militar consume gran cantidad de recursos, que los países socialistas no podían cargar de manera indiscriminada a sus pueblos, como sí podía hacer Estados Unidos ya que gran parte de sus costos los trasladaba a Latinoamérica. Aunque la amenaza de una hecatombe mundial siempre estuvo presente al último el capitalismo se impone por otros medios. El experimento socialista en la URSS termina el 9 de noviembre de 1989, con la caída del Muro de Berlín. Mientras la burguesía y el capitalismo no descansaban en 1973 los Estados Unidos derrocan a Salvador Allende en Chile, imponiendo al dictador Augusto Pinochet asesorado por los Chicago Boys, para experimentar con nuevas formas de explotación. Estas nuevas formas se consolidan con la llegada al poder de Margaret Thatcher en Inglaterra y Ronald Reagan en Estados Unidos, ¡¡¡el neoliberalismo ha nacido!!!, se le llama neolibaralismo porque retoma la frase del liberalismo económico de "dejar hacer, dejar pasar". La acumulación de capital a través de la explotación del trabajo ya no es suficiente, el capital puede generar capital por sí solo a través de la especulación (aquí tenía una anécdota: la especulación con la compra de burros, pero la vamos a dejar para otra ocasión). Con la caída del socialismo real y el desmoronameinto del movimiento obrero no hay para que seguir respetando sus conquistas. Las élites burguesas son simpes caballos de Troya al interior de países e imponen a los pueblos la nueva forma de explotación, toda la riqueza acumulada por los pueblos es saqueada por la burguesía. Ahora ¿cómo enfrentar el neoliberalismo? lo primero, hay que saber cómo se presenta políticamente el Neoliberalismo. Siguiendo al Doctor Álvaro García Linera, Vicepresidente de la República Multiétnica de Bolivia podemos decir: En primer lugar el Neoliberalismo se presenta como un fragmentador, como un destructor, de las estructuras sociales, de las redes de apoyo y de la solidaridad de los pueblos. Segundo, apoderándose de las riquezas públicas, apropiándose de lo que los pueblos con sacrificio lograron acumular y preservar. El Estado burgués le regaló a la burguesía los bienes y las empresas públicas. Pero también facilitó la acumulación de capital, desregularizó los mercados y cuando gracias a esta desregulación quiebran los rescata. En tercer lugar, aquí discrepamos del Dr. García Linera. El Dr. García Linera dice que el neoliberalismo "jibarizó" al Estado, que lo hizo chico, nosotros por el contrario creemos que no. Nosotros consideramos que el neoliberalismo fortaleció al Estado en su beneficio mientras eliminaba aquellas partes del Estado que favorecían a los pobres, aquellas que permitían que los hijos de los campesinos y obreros pudieran ascender socialmente, unas eliminándolas (como anagsa, banrural, sarh), otras no las eliminó pero las tiene arrinconadas como el Politecnico o las normales rurales, etcétera. Y decimos que fortaleció al Estado en su beneficio porque creo un conjunto de leyes que le permiten el saqueo ahí están las leyes de minería, la ley de contrato público-privado, la ley del ISSSTE e IMSS. Por otra parte a la vez que eliminaba las dependencias que favorecían a los pobres contrataba alta burocracia, 54 mil en los sexenios del PAN, con sueldos de 80 mil a 120 mil pesos mensuales y por otra parte ha favorecido las fuerzas de control y orden, el ejército, la marina, la policía federal, grupos de élite en las policías estatales, ministerios públicos y juzgados a modo para encarcelar a los pobres y luchadores sociales y dejar en la impunidad a las fuerzas del Estado y cuando no puede modificar las leyes a su favor las tuerce como es el la Ley Federal del Trabajo la Suprema Corte de Justicia ha ido creando jurisprudencia para favorecer a la burguesía. La burguesía fortaleció a su Estado para saquearnos y cuando resistimos simplemente nos reprime, "para la burguesía justicia y gracia, para los pobre la ley a secas". Y como cuarto, el neoliberalismo se apropia de la representación del pueblo, los "gobernantes" se arrogan el derecho a gobernar como ellos quieran, no para cumplir las promesas de campaña ni para desarrollar un programa de gobierno, ellos nombran a los candidatos y el pueblo simplemente los elije. La democracia se reduce a los 30 segundos que se está dentro de la mampara. Si eso es lo que hace el neoliberalismo entonces el pueblo pobre, las organizaciones revolucionarias los que deben hacer es desmontar esos cuatro pilares creando estructuras nuevas. Lo primero que debemos hacer es luchar por la consolidación de los movimientos sociales, apoyar a la construcción de organizaciones autónomas, pero no como se hacía antes de la llegada del neoliberalismo, los antiguos sindicatos por ejemplo ya no sirven, la burguesía los convirtió en estructuras vacías a su servicio. Hay que adaptarnos a los nuevos tiempos, hay que construir armas nuevas, propias, hay que organizar a los desempleados, a trabajadores marginales, trabajadores informales, a los campesinos e indígenas que antes no eran tomados en cuenta, a los trabajadores formales hay que organizarlos por fuera del sindicato. En segundo lugar rescatar las riquezas sociales, comunales, colectivas o nacionales hay que volver a reclamar, México es de todos y no de unos cuantos, los recursos naturales son de los mexicanos y no de las mineras canadienses. El agua, la educación, la salud, los servicios públicos, los saberes ancestrales no son mercancías. Tenemos derecho a vivienda digna y a la alimentación. Hay que enseñarle al pueblo a volver a reclamar sus derechos. Hay que rescatar al Estado, primero exigiendo que se hagan leyes que protejan a los trabajadores, campesinos, indígenas, mujeres, madres solteras y a las familias de todos ellos, a los jóvenes y a los niños y vigilar que se apliquen y segundo, que es lo más importante, luchar para conquistar el poder político y poner al Estado a nuestro servicio. Por último hay que revitalizar la democracia, impulsar la toma de decisiones autónomas y participativas en los movimientos sociales, en las organizaciones de campesinos, indígenas, obreras, territoriales barrios y municipios autónomos, la organización debe enseñar al pueblo a gobernarse por sí mismo. Hay que exigir que se hagan leyes de revocación de mandato, de iniciativa popular, de consulta a los pueblos, de referéndum para todas aquellas cosas que quieran hacer los gobernantes y que no estén en su programa de gobierno. Y como el neoliberalismo es una etapa del capitalismo no se puede ser solo antineoliberal, no se puede, como hacían los manufactureros, destruir las nuevas formas de explotación, hay que ir a la raíz hay que destruir el capitalismo, la explotación de unos hombres por otros, hay que eliminar la enajenación del trabajo. Por eso es que no se puede pelear contra el capitalismo con sus propias armas, hay que construir nuevas y propias comenzando por la organización política nacional capaz de llevar a cabo lo arriba señalado y a los trabajadores, campesinos, indígenas, jóvenes, madres solteras, a los jodidos, explotados y marginados al poder, pero esto pasa, necesariamente por la unión de la izquierda anticapitalista y por la construcción de un programa político, como dejo Lenin, con bases científicas. Gracias

lunes, 23 de abril de 2012

EL PATRIMONIALISMO DE LAS PARTIDOCRACIAS

JAVIER SICILIA
La emergencia nacional que vive el país se ha reducido, en medio de las elecciones, a una especie de horrendo cuadro (utilizo la analogía que Zygmunt Bauman usa para la Shoah) que, enmarcado y colgado en una pared, subraya “su especificidad frente al resto del mobiliario”. Las víctimas, la injusticia y el dolor que describe suponen que los autores de esa realidad son los criminales y una equívoca política de Estado. Sin embargo, pretender que esa realidad es una herida en un Estado sano, y no uno de los productos de la manera en que el Estado es y continúa siendo administrado, no sólo es una falsa exculpación, sino una forma del desarme moral y político de los ciudadanos.
Así, todo en ese cuadro sucede entre criminales y estrategias fallidas que un nuevo partido en el poder descolgará y guardará en el desván del pasado. Cuanto más culpables sean los criminales y Calderón, más a salvo estará la nación y más importancia en el imaginario político cobrarán las elecciones y las instituciones políticas. “Si la atribución de la culpa –dice Bauman– se considera equivalente a la localización de la causa, ya no hay motivo para poner en duda la inocencia y la rectitud del sistema social” en el que vivimos y la calidad de sus instituciones políticas.
Sin embargo, la emergencia nacional que describe el cuadro es demasiado complicada para explicarla con esos reduccionismos. Cuando uno se acerca a él nos damos cuenta de que en realidad no se trata de un cuadro, sino de una ventana por la que la luz entra y deja ver las ruinas de la casa, aquello que el discurso de los medios y de las partidocracias quieren mantener invisible haciéndonos creer que todo, con excepción del cuadro, está en orden.
Una de esas cosas invisibles es la manera en que México ha sido gobernado desde el mundo novohispano: el patrimonialismo, una forma de gobierno en la que, según Max Weber, una persona o un partido político, ayudados por sus servidores, tratan los bienes públicos como propios. Lo que en el mundo novohispano era usado por el rey, los virreyes y sus intrincadas burocracias para beneficio del rey, se transformó con la Revolución Mexicana en la dominación de un partido, cuyo presidente –un sustituto degradado del rey– cambiaba cada seis años pero mantenía intocada la estructura burocrática del Estado que, a través de prebendas, de círculos de complicidades, de reparto racionalizado de los bienes públicos, preservaba, semejante a una mafia, el control y el uso de la nación.
Aunque en el 2000 vivimos una aparente transición a un sistema democrático, en realidad la estructura patrimonialista se mantuvo intocada y el partido único se transformó no sólo en varios, sino en diversos patrimonialismos. El presidente y el partido en el poder dejaron de ser el rey y sus lacayos para multiplicarse, según el turno “electoral” de los partidos, en uno por cada Estado.
Lo que mostró la supuesta transición democrática y la idiota guerra de Calderón es que en realidad el sistema de complicidades del patrimonialismo de los gobiernos revolucionarios era un sistema delictivo que, al igual que el de las mafias, se fracturó en partidos que, semejantes a esas mismas mafias, se disputan junto con ellas el control del poder, de los territorios y de los usos ilícitos de la nación y de sus bienes.
El problema del crimen organizado y de la emergencia nacional es inexplicable sin estas formas del patrimonialismo con las que de maneras cada vez más degradadas se ha regido a la nación. Si el crimen organizado nos está dañando como lo hace, es a consecuencia de ese patrimonialismo que desde siempre –recordemos al Negro Durazo en la época de López Portillo– lo ha incluido en su sistema político. Ese sistema, multiplicado, lleva a cada partido, gobernador o presidente en turno a negociar con toda suerte de delincuentes para mantener el poder, mientras una ciudadanía que no ha aprendido la difícil tarea de la democracia cree que un simple cambio de gobierno, sin cambiar las estructuras patrimonialistas de los partidos y del Estado, sanará a la nación. En las condiciones de emergencia nacional en las que vive el país, la política –y las elecciones son su prueba más clara: prebendas, cuotas de poder, protección a delincuentes políticos, negociaciones con instituciones corrompidas y guerra sucia– no es, como quería Clausewitz, la continuación de la guerra, sino de la delincuencia, por otros medios.
El país –lo muestra el cuadro al que la clase política y los medios de comunicación quieren reducir la emergencia nacional– está en ruinas y necesita no sólo la destrucción de los patrimonialismos partidistas, es decir, la refundación de sus instituciones políticas y sociales, sino de la movilización ciudadana. Una ciudadanía que cree que las urnas son la democracia y que un nuevo gobierno podrá descolgar el horrible cuadro, que en realidad es nuestra vida diaria, seguirá pagando el costo de creer en las partidocracias: la corrupción, la indefensión, la criminalidad y la injusticia. Cuando la embriaguez de las elecciones culmine, la cruda nos revelará que la emergencia nacional no era un cuadro, sino la ventana de nuestra realidad política.
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a todos los presos de la APPO, hacerle juicio político a Ulises Ruiz, cambiar la estrategia de seguridad y resarcir a las víctimas de la guerra de Calderón.

jueves, 8 de marzo de 2012

Tiene dueño el 15% del PIB

Lo acaparan 11 empresarios
En sus alforjas, 159 mil 70 mdd
Carlos Fernández-Vega
La Jornada . 8 de marzo de 2012
D
e lo bien que se distribuye el ingreso y la riqueza en el país da cuenta el informe anual de la revista especializadaForbes, mismo que en su más reciente edición –divulgado ayer– notifica a los depauperados habitantes de esta república de discursos no sólo que tienen el privilegio de que el hombre más rico del mundo sea de nacionalidad mexicana, sino que en manos de apenas cuatro empresarios (todos ellos destacados beneficiarios de la venta de garaje de empresas del Estado) se concentra el equivalente a 10 por ciento del producto interno bruto, proporción que crece a 15 por ciento si se incluyen a siete magnates más considerados ricos entre los ricos de este país en el que el gobierno hace de todo para vivir mejor.
Alegraos, mexicanos hambrientos, que su esfuerzo ha valido la pena, porque si bien vuestros salarios son miserables, cada día que pasa se pierden más prestaciones sociales, crece la precariedad de las escasas plazas laborales formales y las muchas informales, y la pobreza cabalga, podéis presumir que al cierre del año pasado apenas 11 hombres de negocios (el 0.000009 por ciento de la población total de esta república), todos ellos nativos de este cuerno de la abundancia, reportaron fortunas conjuntas por 159 mil 700 millones de dólares, un monto 28 por ciento superior al de 12 meses atrás. Y dicen que este país va mal.
Carlos Slim se mantiene como el número uno mundial entre los multimillonarios: 69 mil millones de dólares en 2011, o si se prefiere cerca de 6 por ciento del PIB nacional para él solito. Aun así, de acuerdo con Forbes, en ese año este empresario reportó una caída en sus haberes de 5 mil millones de billetes verdes. A lo largo del calderonato, este magante vio crecer su fortuna 40 por ciento. Sin duda le fue mejor con Vicente Fox, pues durante el sexenio del hombre de la lengua larga y las ideas cortas la fortuna del propietario de Telmex se incrementó 735 por ciento, modestamente.
A quien nada mal le ha ido con Felipe Calderón en Los Pinos es a Ricardo Salinas Pliego, el empresario de los abonos chiquitos y la fortuna creciente: en 2006, cuando el actual inquilino se aposentó en la residencia oficial, este magante reportó una fortuna, según Forbes, de 4 mil 600 millones de dólares; al cierre de 2011, sus haberes se habían incrementado a 17 mil 400 millones de billetes verdes, un avance cercano a 300 por ciento. Si se incluye el sexenio de Vicente Fox, entonces el dueño de la parte pequeña del duopolio televisivo creció como la espuma: mil 150 por ciento. Emilio Azcárraga, de Televisa, aparece entre los multimillonarios, pero en la parte de abajo: 2 mil millones de dólares.
A otros dos magnates mineros les ha ido de maravilla (a costillas de la nación, desde luego): Alberto Bailleres (el zar de la plata) y Germán Larrea (el zar del cobre, el mismo de Pasta de Conchos); al cierre de 2011, el primero registró una fortuna de 16 mil 500 millones de dólares, casi 300 por ciento más que en diciembre de 2006; los haberes del segundo se duplicaron, al pasar de 7 mil 300 a 14 mil 200 millones de dólares en cinco años de calderonato. Ahora que si se consideran los dos gobiernos panistas, entonces el espectáculo es mayor: la riqueza de ambos personajes avanzó mil 300 por ciento, en cada caso.
Estos prodigiosos hombres de negocios no sólo son beneficiarios de la onerosa (para el país) política privatizadora, gozan de millones de hectáreas concesionadas por el gobierno federal para explotación minera, de exenciones fiscales y de todo tipo de facilidades para que sus fortunas crezcan como la espuma, sino que se sienten con el derecho (en connivencia con Fox y Calderón) de extinguir al Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana y desaparecer a su dirigente nacional –relecto en cinco ocasiones–, Napoleón Gómez Urrutia, a quien, con inaudita ferocidad y de la mano del gobierno federal, denunciaron por la presunta comisión de 11 delitos, los mismos que, por su falsedad, en tribunales se han desmoronado (uno tras otro). Pero los magnates se aferran y el gobierno los procura servilmente, de tal suerte que mantienen el hostigamiento en contra del sindicato y de su dirigente, por cierto una fuerza (real y electoral) que debe estar representada en el Congreso (300 mil mineros y sus familias no son poca cosa), con todo y que los chuchos bucaneros y su vergonzosa política de ¡al abordaje! aparentemente lo impidieron.
A estos cuatro magnates, todo ellos beneficiarios de la citadaventa de garaje, sí les ha funcionado, y de maravilla, la solidaridadsalinista, el bienestar para la familia zedillista, el cambio foxista y, desde luego, la política calderonista de para vivir mejor: amasan fortunas conjuntas por 117 mil 100 millones de dólares, o lo que es lo mismo, casi el costo fiscal del Fobaproa que han pagado, pagan y seguirán pagando todos los mexicanos, incluidos (o comenzando por) los 57 millones de pobres que oficialmente existen en el país. Los otros siete empresarios inventariados por Forbes no son precisamente pobres, pero ni de lejos rozan a la cuarteta referida.
Dos novedades presenta el informe Forbes 2012 (con información de 2011) sobre los multimillonarios mexicanos: A) la reaparición de la familia Hank, cuya cabeza visible ahora es Carlos Hank Rhon, primogénito del profesor. Desde mediados de 1994, y a petición expresa del ex gobernador del estado de México, dejó de ser inventariada la fortuna de esta familia. Cuando, por única ocasión,Forbes publicó la información, atribuyó al político de la eterna sonrisa una fortuna cercana a 3 mil millones de dólares. Ahora, en su edición 2011, refiere haberes familiares por mil 400 millones.
Y B) que la pataleta gubernamental ha sido rotundamente infructuosa, pues Forbes mantiene en el inventario de multimillonarios mexicanos a Joaquín El Chapo Guzmán, y tiene razón de ser, porque el negocio al que se dedica el sinaloense va muy bien.
Las rebanadas del pastel
La sucesión presidencial en México motiva el interés, por llamarle así, de los vecinos del norte. Tanto, que hasta la Cámara Intercontinental de Comercio de Houston ha organizado un foro sobre el particular (Elections in Mexico: what can we expect for the next term), a desarrollarse el próximo viernes en la citada ciudad texana. Habrá participantes de todos los colores y sabores, desde representantes de cuatro partidos políticos mexicanos hasta ex funcionarios y asesores en medios y comunicación, como Carlos Salomón. Los chistes estarán a cargo de Vicente Fox, quien los contará en forma de conferencia magistral. Si alguien se interesa por seguir en vivo este encuentro, conéctese a televisionintegral.tv.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Las izquierdas

Tendríamos así al menos cuatro izquierdas: una izquierda democrática, liberal, burguesa, connatural al sistema capitalista; una izquierda socialdemócrata, que quiere mejorar las condiciones sociales dentro de los marcos de ese mismo sistema; una izquierda social, que es crítica del capitalismo pero no le ve una alternativa, representada sobre todo por los movimientos sociales; y una izquierda socialista, opuesta al capitalismo, que propone una nueva organización de la sociedad.
Tomado de:
http://www.jornada.unam.mx/2012/01/02/politica/013a2pol [22/02/2012]

viernes, 17 de febrero de 2012

Devolvió el fisco a grandes contribuyentes 174 mil 228 millones de pesos en un año

De acuerdo con la ASF, equivalen al gasto anual en seguridad
Juan Carlos Miranda y Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Viernes 17 de febrero de 2012, p. 25
Encabezados por empresas televisoras, proveedoras de servicios de telefonía y telecomunicaciones, así como por fabricantes y distribuidores de cerveza, un reducido grupo de 2 mil 550 compañías, que equivalen a 0.18 por ciento del padrón total de contribuyentes, logró devoluciones de impuestos por 174 mil 228 millones de pesos en sólo un año, más del doble del presupuesto anual destinado a seguridad nacional o la mitad del gasto público anual en salud.
En 2010 el fisco hizo devoluciones de impuestos por 230 mil 686.8 millones de pesos, de los cuales 75.5 por ciento (174 mil 228 millones de pesos) fue regresado a los llamados grandes contribuyentes, de acuerdo con la revisión de la cuenta pública de 2010, realizada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el órgano de fiscalización de la Cámara de Diputados.
Las devoluciones correspondieron a pagos hechos por concepto de los impuestos: a los depósitos en efectivo (IDE); especial sobre producción y servicios (IEPS); empresarial a tasa única (IETU); sobre la renta (ISR) y al valor agregado (IVA).
La magnitud de las devoluciones de impuestos para las grandes empresas del país quedó de manifiesto en el caso del ISR, que es el principal tributo que se cobra en el país. En el informe, que no identifica las compañías por las reservas relacionadas con el secreto fiscal, se da cuenta de que son las firmas de sectores relacionados con la telefonía, televisión, producción y venta de cerveza, así como el comercio al menudeo en tiendas de autoservicio, las que logran recuperar una mayor parte de los impuestos que deberían pagar, en una práctica que es posible a partir de la utilización de la legislación vigente, comenta el reporte.
En una muestra de 18 ramas de actividad económica elaborada por la ASF, se detectó que las empresas de telefonía celular y otros servicios de telecomunicaciones, lograron una devolución de ISR por 2 mil 243 millones de pesos, aún cuando obtuvieron ganancias en ese periodo por 133 mil 504 millones de pesos y debían haber pagado impuestos por 40 mil 51 millones de pesos.
A las empresas fabricantes, productores, envasadores y comercialización de cerveza les fueron devueltos mil 492 millones de pesos. En dicho ejercicio fiscal obtuvieron utilidades por un monto de 11 mil 995 millones de pesos, por lo que que debieron haber tributado 3 mil 598 millones de pesos, según la ASF.
En el caso de las empresas dedicadas a la producción y transmisión de programas de televisión, en 2010 generaron ganancias por 8 mil 432 millones de pesos, a los que correspondió un ISR de 2 mil 529 millones de pesos. Al cierre del ejercicio, sin embargo, lograron una devolución de mil 413 millones de pesos.
En la muestra de empresas pertenecientes a 18 ramas de la actividad económica, entre las que hay cigarreras, mineras, papeleras, de venta de electrodomésticos, refresqueras y tiendas departamentales, el informe de la ASF documentó que en 2010 generaron ganancias por 224 mil 293 millones de pesos a los que correspondía un impuesto de 68 mil 754 millones de pesos. El conjunto de compañías logró una devolución de impuestos por 3 mil 30 millones de pesos.

Lavado de dinero

Advierten que el sistema financiero y la seguridad global están en riesgo
Criminales movilizan cada año 5% del PIB mundial
Proponen acciones para evitar el financiamiento del terrorismo
Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Viernes 17 de febrero de 2012, p. 13
El crimen organizado moviliza cada año en el mundo recursos por un monto de hasta 3.1 billones de dólares, cantidad que equivale a 5 por ciento del producto interno bruto (PIB) internacional y que, para efectos comparativos, representa tres veces el valor de la economía mexicana, reveló este jueves el reporte de un grupo en el que participan varios gobiernos, entre ellos el de México, encargado de proponer acciones para combatir el lavado de dinero.
La dimensión que alcanza el dinero movilizado por los grupos criminales en el mundo constituye una seria amenaza a la seguridad internacional y a la integridad del sistema financiero, concluyó el Grupo de Acción Financiera Internacional (FATF, por sus siglas en inglés), organismo intergubernamental que desarrolla y promueve políticas para combatir el lavado de dinero en los países e internacionalmente. Este grupo sesiona en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
El costo del lavado de dinero y de otros delitos serios es muy significativo, con un monto calculado entre 2 y 5 por ciento del producto interno bruto mundial, mencionó el reporte del FATF, grupo del que México forma parte desde 2000.
En 2010, año del dato disponible más reciente, el PIB internacional alcanzó 63 billones (millones de millones) de dólares, de acuerdo con el Banco Mundial.
El costo del lavado de dinero se eleva, según el cálculo hecho este jueves por el FATF, a una suma que varía entre 1.26 billones y 3.15 billones de dólares, las cifras correspondientes a 2 y 5 por ciento del producto interno bruto mundial.
En el caso de la primera, se trata de una cantidad comparable al valor del producto interno bruto de todos los países del continente africano, el que mayores carencias económicas y sociales enfrenta, que es, de acuerdo con el Banco Mundial, de 1.5 billones de dólares.
Si se toma la segunda cifra para hacer la comparación, los 3.5 billones de dólares multiplican por tres el valor de la economía mexicana, que es equivalente a 1.1 billones de dólares, con cifras actualizadas a 2012 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El costo del lavado de dinero en este rango, que es el más alto planteado por el FATF, es equivalente a 60 por ciento del total del producto interno bruto de los países de América Latina y el Caribe, que es, según el Banco Mundial, de 5.1 billones de dólares.
El Grupo de Acción Financiera Internacional presentó ayer el resultado de una revisión a las normas internacionales de prevención y combate al lavado de dinero efectuada en los pasados dos años por sus integrantes, a lo que denomina financiamiento del terrorismo. Como resultado del proceso, en el que participaron los países miembros del FATF, el sector privado y organizaciones civiles, apuntan a reforzar mecanismos como la identificación, por parte de los funcionarios bancarios, de los clientes del sistema financiero al momento de abrir una cuenta, así como a la investigación, persecución, enjuiciamiento de los criminales y el decomiso de los activos obtenidos de manera ilícita.
Los principales cambios introducidos en el proceso de revisión de las normas de combate al lavado de dinero y financiamiento de actividades terroristas tienen que ver con atacar la proliferación dearmas de destrucción masiva, por medio de una consistente instrumentación de las sanciones específicas que sean determinadas por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. Otra acción recomendada es mejorar la transparencia de registros para dificultar a los delincuentes esconder su identidad detrás de otras personas jurídicas, así como fortalecer los requerimientos de información cuando el sistema financiero realice transacciones con las llamadas personas políticamente expuestas, que son altos funcionarios de los gobiernos y sus familias.

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Han sido destinados 889 mil 403 millones de pesos en los pasados tres lustros
Al rescate bancario, lo de 6 décadas de presupuesto contra la pobreza
El costo para los contribuyentes equivale a 13.1% del PIB: Auditoría Superior de la Federación
Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Viernes 17 de febrero de 2012, p. 25
Recursos de los contribuyentes por 889 mil 403 millones de pesos fueron destinados por la administración federal en los últimos tres lustros para hacer frente al costo del rescate del sistema financiero tras el colapso provocado por la crisis de 1995. Aun con tal transferencia, que duplica los actuales presupuestos anuales de salud o seguridad social, la deuda generada por el saneamiento de la banca es actualmente mayor a la cantidad que ya ha sido pagada, reveló la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en la revisión de la cuenta pública 2010.
La decisión del gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo, asumida por las dos siguientes administraciones panistas, de rescatar con recursos fiscales al sistema bancario después de la devaluación de peso en diciembre de 2004 tuvo un costo para los contribuyentes mexicanos que actualmente equivale a 13.1 por ciento del producto interno bruto (PIB), esto es, 1.7 billones (millones de millones) de pesos.
Se trata de una cantidad que, en términos comparativos, equivale a lo que el Estado mexicano gastaría en seis décadas –con base en el presupuesto ejercido el año pasado– en todos los programas públicos de combate a la pobreza, se desprende del informe de la ASF, el órgano de fiscalización de la Cámara de Diputados y de los informes de la Secretaría de Hacienda sobre las finanzas públicas en 2011.
Para efectos del registro en las cuentas públicas, el costo del rescate bancario de 1995 se divide en dos partidas: una llamadaProgramas de apoyo a ahorradores de la banca (PAAB) y la otraprograma de apoyo a deudores de la banca (PADB), que fueron los mecanismos a través de los cuales el gobierno transfirió recursos públicos, a través de la contratación de deuda, para capitalizar a la mayoría de los bancos que operaban en México en 1995 y cuyo capital fue afectado por la crisis financiera.
La ASF describe que en ese entonces el gobierno federal puso en práctica ambos programas para controlar los efectos negativos de la crisis de 1995: no permitir la quiebra de las instituciones de banca múltiple y salvaguardar los depósitos en el sistema bancario, ante la posibilidad de una quiebra sistémica generalizada, con motivo de las graves implicaciones que para el sistema nacional de pagos representaba la crisis financiera.
No lo menciona el informe de la ASF, pero los bancos que fueron saneados con recursos públicos posteriormente fueron vendidos, en su mayoría, a firmas extranjeras que los recibieron saneados y en una posición que los ubica ahora como de las filiales más rentables de grupos financieros trasnacionales.
El informe menciona que el costo para los contribuyentes del PAAB, al cierre de 2010, ascendió a un billón 482 mil 667 millones de pesos, cantidad que representa 11.3 por ciento del producto interno bruto (PIB). De esa suma, se han pagado, a valores nominales, 712 mil 703.1 millones de pesos y faltan por pagar otros 769 mil 963.8 millones de pesos.
Mientras tanto, el costo fiscal del PADB se situó al cierre de 2010 en 233 mil 400 millones de pesos, que representan 1.8 por ciento del PIB. De esa cantidad, se han pagado con recursos públicos 176 mil 700 millones de pesos y falta por cubrir otros 56 mil 700 millones de pesos.
En total, al 31 de diciembre de 2010, el costo fiscal del rescate bancario, que es la suma de los dos programas citados, ascendió a un billón 716 mil 67 millones de pesos, que representan 13.1 por ciento del PIB.
Del informe de la ASF se desprende que, por ambos programas, el fisco ha pagado 889 mil 403.1 millones de pesos y restan por pagar a los dueños de los pagarés de rescate bancario –instrumentos que forman parte del capital actual de las instituciones que participaron en el proceso de saneamiento– otros 826 mil 663.8 millones de pesos.
En 2011, el gasto público federal en salud fue de 399 mil 469 millones de pesos, mientras que el destinado a seguridad social fue de 387 mil 103 millones de pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Para financiar los programas de superación de la pobreza fueron canalizados en 2011 recursos públicos por 295 mil 202 millones de pesos, cantidad que multiplicada por 58 veces equivale al costo para las finanzas públicas del rescate bancario de 1995.