lunes, 23 de abril de 2012

EL PATRIMONIALISMO DE LAS PARTIDOCRACIAS

JAVIER SICILIA
La emergencia nacional que vive el país se ha reducido, en medio de las elecciones, a una especie de horrendo cuadro (utilizo la analogía que Zygmunt Bauman usa para la Shoah) que, enmarcado y colgado en una pared, subraya “su especificidad frente al resto del mobiliario”. Las víctimas, la injusticia y el dolor que describe suponen que los autores de esa realidad son los criminales y una equívoca política de Estado. Sin embargo, pretender que esa realidad es una herida en un Estado sano, y no uno de los productos de la manera en que el Estado es y continúa siendo administrado, no sólo es una falsa exculpación, sino una forma del desarme moral y político de los ciudadanos.
Así, todo en ese cuadro sucede entre criminales y estrategias fallidas que un nuevo partido en el poder descolgará y guardará en el desván del pasado. Cuanto más culpables sean los criminales y Calderón, más a salvo estará la nación y más importancia en el imaginario político cobrarán las elecciones y las instituciones políticas. “Si la atribución de la culpa –dice Bauman– se considera equivalente a la localización de la causa, ya no hay motivo para poner en duda la inocencia y la rectitud del sistema social” en el que vivimos y la calidad de sus instituciones políticas.
Sin embargo, la emergencia nacional que describe el cuadro es demasiado complicada para explicarla con esos reduccionismos. Cuando uno se acerca a él nos damos cuenta de que en realidad no se trata de un cuadro, sino de una ventana por la que la luz entra y deja ver las ruinas de la casa, aquello que el discurso de los medios y de las partidocracias quieren mantener invisible haciéndonos creer que todo, con excepción del cuadro, está en orden.
Una de esas cosas invisibles es la manera en que México ha sido gobernado desde el mundo novohispano: el patrimonialismo, una forma de gobierno en la que, según Max Weber, una persona o un partido político, ayudados por sus servidores, tratan los bienes públicos como propios. Lo que en el mundo novohispano era usado por el rey, los virreyes y sus intrincadas burocracias para beneficio del rey, se transformó con la Revolución Mexicana en la dominación de un partido, cuyo presidente –un sustituto degradado del rey– cambiaba cada seis años pero mantenía intocada la estructura burocrática del Estado que, a través de prebendas, de círculos de complicidades, de reparto racionalizado de los bienes públicos, preservaba, semejante a una mafia, el control y el uso de la nación.
Aunque en el 2000 vivimos una aparente transición a un sistema democrático, en realidad la estructura patrimonialista se mantuvo intocada y el partido único se transformó no sólo en varios, sino en diversos patrimonialismos. El presidente y el partido en el poder dejaron de ser el rey y sus lacayos para multiplicarse, según el turno “electoral” de los partidos, en uno por cada Estado.
Lo que mostró la supuesta transición democrática y la idiota guerra de Calderón es que en realidad el sistema de complicidades del patrimonialismo de los gobiernos revolucionarios era un sistema delictivo que, al igual que el de las mafias, se fracturó en partidos que, semejantes a esas mismas mafias, se disputan junto con ellas el control del poder, de los territorios y de los usos ilícitos de la nación y de sus bienes.
El problema del crimen organizado y de la emergencia nacional es inexplicable sin estas formas del patrimonialismo con las que de maneras cada vez más degradadas se ha regido a la nación. Si el crimen organizado nos está dañando como lo hace, es a consecuencia de ese patrimonialismo que desde siempre –recordemos al Negro Durazo en la época de López Portillo– lo ha incluido en su sistema político. Ese sistema, multiplicado, lleva a cada partido, gobernador o presidente en turno a negociar con toda suerte de delincuentes para mantener el poder, mientras una ciudadanía que no ha aprendido la difícil tarea de la democracia cree que un simple cambio de gobierno, sin cambiar las estructuras patrimonialistas de los partidos y del Estado, sanará a la nación. En las condiciones de emergencia nacional en las que vive el país, la política –y las elecciones son su prueba más clara: prebendas, cuotas de poder, protección a delincuentes políticos, negociaciones con instituciones corrompidas y guerra sucia– no es, como quería Clausewitz, la continuación de la guerra, sino de la delincuencia, por otros medios.
El país –lo muestra el cuadro al que la clase política y los medios de comunicación quieren reducir la emergencia nacional– está en ruinas y necesita no sólo la destrucción de los patrimonialismos partidistas, es decir, la refundación de sus instituciones políticas y sociales, sino de la movilización ciudadana. Una ciudadanía que cree que las urnas son la democracia y que un nuevo gobierno podrá descolgar el horrible cuadro, que en realidad es nuestra vida diaria, seguirá pagando el costo de creer en las partidocracias: la corrupción, la indefensión, la criminalidad y la injusticia. Cuando la embriaguez de las elecciones culmine, la cruda nos revelará que la emergencia nacional no era un cuadro, sino la ventana de nuestra realidad política.
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a todos los presos de la APPO, hacerle juicio político a Ulises Ruiz, cambiar la estrategia de seguridad y resarcir a las víctimas de la guerra de Calderón.

jueves, 8 de marzo de 2012

Tiene dueño el 15% del PIB

Lo acaparan 11 empresarios
En sus alforjas, 159 mil 70 mdd
Carlos Fernández-Vega
La Jornada . 8 de marzo de 2012
D
e lo bien que se distribuye el ingreso y la riqueza en el país da cuenta el informe anual de la revista especializadaForbes, mismo que en su más reciente edición –divulgado ayer– notifica a los depauperados habitantes de esta república de discursos no sólo que tienen el privilegio de que el hombre más rico del mundo sea de nacionalidad mexicana, sino que en manos de apenas cuatro empresarios (todos ellos destacados beneficiarios de la venta de garaje de empresas del Estado) se concentra el equivalente a 10 por ciento del producto interno bruto, proporción que crece a 15 por ciento si se incluyen a siete magnates más considerados ricos entre los ricos de este país en el que el gobierno hace de todo para vivir mejor.
Alegraos, mexicanos hambrientos, que su esfuerzo ha valido la pena, porque si bien vuestros salarios son miserables, cada día que pasa se pierden más prestaciones sociales, crece la precariedad de las escasas plazas laborales formales y las muchas informales, y la pobreza cabalga, podéis presumir que al cierre del año pasado apenas 11 hombres de negocios (el 0.000009 por ciento de la población total de esta república), todos ellos nativos de este cuerno de la abundancia, reportaron fortunas conjuntas por 159 mil 700 millones de dólares, un monto 28 por ciento superior al de 12 meses atrás. Y dicen que este país va mal.
Carlos Slim se mantiene como el número uno mundial entre los multimillonarios: 69 mil millones de dólares en 2011, o si se prefiere cerca de 6 por ciento del PIB nacional para él solito. Aun así, de acuerdo con Forbes, en ese año este empresario reportó una caída en sus haberes de 5 mil millones de billetes verdes. A lo largo del calderonato, este magante vio crecer su fortuna 40 por ciento. Sin duda le fue mejor con Vicente Fox, pues durante el sexenio del hombre de la lengua larga y las ideas cortas la fortuna del propietario de Telmex se incrementó 735 por ciento, modestamente.
A quien nada mal le ha ido con Felipe Calderón en Los Pinos es a Ricardo Salinas Pliego, el empresario de los abonos chiquitos y la fortuna creciente: en 2006, cuando el actual inquilino se aposentó en la residencia oficial, este magante reportó una fortuna, según Forbes, de 4 mil 600 millones de dólares; al cierre de 2011, sus haberes se habían incrementado a 17 mil 400 millones de billetes verdes, un avance cercano a 300 por ciento. Si se incluye el sexenio de Vicente Fox, entonces el dueño de la parte pequeña del duopolio televisivo creció como la espuma: mil 150 por ciento. Emilio Azcárraga, de Televisa, aparece entre los multimillonarios, pero en la parte de abajo: 2 mil millones de dólares.
A otros dos magnates mineros les ha ido de maravilla (a costillas de la nación, desde luego): Alberto Bailleres (el zar de la plata) y Germán Larrea (el zar del cobre, el mismo de Pasta de Conchos); al cierre de 2011, el primero registró una fortuna de 16 mil 500 millones de dólares, casi 300 por ciento más que en diciembre de 2006; los haberes del segundo se duplicaron, al pasar de 7 mil 300 a 14 mil 200 millones de dólares en cinco años de calderonato. Ahora que si se consideran los dos gobiernos panistas, entonces el espectáculo es mayor: la riqueza de ambos personajes avanzó mil 300 por ciento, en cada caso.
Estos prodigiosos hombres de negocios no sólo son beneficiarios de la onerosa (para el país) política privatizadora, gozan de millones de hectáreas concesionadas por el gobierno federal para explotación minera, de exenciones fiscales y de todo tipo de facilidades para que sus fortunas crezcan como la espuma, sino que se sienten con el derecho (en connivencia con Fox y Calderón) de extinguir al Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana y desaparecer a su dirigente nacional –relecto en cinco ocasiones–, Napoleón Gómez Urrutia, a quien, con inaudita ferocidad y de la mano del gobierno federal, denunciaron por la presunta comisión de 11 delitos, los mismos que, por su falsedad, en tribunales se han desmoronado (uno tras otro). Pero los magnates se aferran y el gobierno los procura servilmente, de tal suerte que mantienen el hostigamiento en contra del sindicato y de su dirigente, por cierto una fuerza (real y electoral) que debe estar representada en el Congreso (300 mil mineros y sus familias no son poca cosa), con todo y que los chuchos bucaneros y su vergonzosa política de ¡al abordaje! aparentemente lo impidieron.
A estos cuatro magnates, todo ellos beneficiarios de la citadaventa de garaje, sí les ha funcionado, y de maravilla, la solidaridadsalinista, el bienestar para la familia zedillista, el cambio foxista y, desde luego, la política calderonista de para vivir mejor: amasan fortunas conjuntas por 117 mil 100 millones de dólares, o lo que es lo mismo, casi el costo fiscal del Fobaproa que han pagado, pagan y seguirán pagando todos los mexicanos, incluidos (o comenzando por) los 57 millones de pobres que oficialmente existen en el país. Los otros siete empresarios inventariados por Forbes no son precisamente pobres, pero ni de lejos rozan a la cuarteta referida.
Dos novedades presenta el informe Forbes 2012 (con información de 2011) sobre los multimillonarios mexicanos: A) la reaparición de la familia Hank, cuya cabeza visible ahora es Carlos Hank Rhon, primogénito del profesor. Desde mediados de 1994, y a petición expresa del ex gobernador del estado de México, dejó de ser inventariada la fortuna de esta familia. Cuando, por única ocasión,Forbes publicó la información, atribuyó al político de la eterna sonrisa una fortuna cercana a 3 mil millones de dólares. Ahora, en su edición 2011, refiere haberes familiares por mil 400 millones.
Y B) que la pataleta gubernamental ha sido rotundamente infructuosa, pues Forbes mantiene en el inventario de multimillonarios mexicanos a Joaquín El Chapo Guzmán, y tiene razón de ser, porque el negocio al que se dedica el sinaloense va muy bien.
Las rebanadas del pastel
La sucesión presidencial en México motiva el interés, por llamarle así, de los vecinos del norte. Tanto, que hasta la Cámara Intercontinental de Comercio de Houston ha organizado un foro sobre el particular (Elections in Mexico: what can we expect for the next term), a desarrollarse el próximo viernes en la citada ciudad texana. Habrá participantes de todos los colores y sabores, desde representantes de cuatro partidos políticos mexicanos hasta ex funcionarios y asesores en medios y comunicación, como Carlos Salomón. Los chistes estarán a cargo de Vicente Fox, quien los contará en forma de conferencia magistral. Si alguien se interesa por seguir en vivo este encuentro, conéctese a televisionintegral.tv.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Las izquierdas

Tendríamos así al menos cuatro izquierdas: una izquierda democrática, liberal, burguesa, connatural al sistema capitalista; una izquierda socialdemócrata, que quiere mejorar las condiciones sociales dentro de los marcos de ese mismo sistema; una izquierda social, que es crítica del capitalismo pero no le ve una alternativa, representada sobre todo por los movimientos sociales; y una izquierda socialista, opuesta al capitalismo, que propone una nueva organización de la sociedad.
Tomado de:
http://www.jornada.unam.mx/2012/01/02/politica/013a2pol [22/02/2012]

viernes, 17 de febrero de 2012

Devolvió el fisco a grandes contribuyentes 174 mil 228 millones de pesos en un año

De acuerdo con la ASF, equivalen al gasto anual en seguridad
Juan Carlos Miranda y Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Viernes 17 de febrero de 2012, p. 25
Encabezados por empresas televisoras, proveedoras de servicios de telefonía y telecomunicaciones, así como por fabricantes y distribuidores de cerveza, un reducido grupo de 2 mil 550 compañías, que equivalen a 0.18 por ciento del padrón total de contribuyentes, logró devoluciones de impuestos por 174 mil 228 millones de pesos en sólo un año, más del doble del presupuesto anual destinado a seguridad nacional o la mitad del gasto público anual en salud.
En 2010 el fisco hizo devoluciones de impuestos por 230 mil 686.8 millones de pesos, de los cuales 75.5 por ciento (174 mil 228 millones de pesos) fue regresado a los llamados grandes contribuyentes, de acuerdo con la revisión de la cuenta pública de 2010, realizada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el órgano de fiscalización de la Cámara de Diputados.
Las devoluciones correspondieron a pagos hechos por concepto de los impuestos: a los depósitos en efectivo (IDE); especial sobre producción y servicios (IEPS); empresarial a tasa única (IETU); sobre la renta (ISR) y al valor agregado (IVA).
La magnitud de las devoluciones de impuestos para las grandes empresas del país quedó de manifiesto en el caso del ISR, que es el principal tributo que se cobra en el país. En el informe, que no identifica las compañías por las reservas relacionadas con el secreto fiscal, se da cuenta de que son las firmas de sectores relacionados con la telefonía, televisión, producción y venta de cerveza, así como el comercio al menudeo en tiendas de autoservicio, las que logran recuperar una mayor parte de los impuestos que deberían pagar, en una práctica que es posible a partir de la utilización de la legislación vigente, comenta el reporte.
En una muestra de 18 ramas de actividad económica elaborada por la ASF, se detectó que las empresas de telefonía celular y otros servicios de telecomunicaciones, lograron una devolución de ISR por 2 mil 243 millones de pesos, aún cuando obtuvieron ganancias en ese periodo por 133 mil 504 millones de pesos y debían haber pagado impuestos por 40 mil 51 millones de pesos.
A las empresas fabricantes, productores, envasadores y comercialización de cerveza les fueron devueltos mil 492 millones de pesos. En dicho ejercicio fiscal obtuvieron utilidades por un monto de 11 mil 995 millones de pesos, por lo que que debieron haber tributado 3 mil 598 millones de pesos, según la ASF.
En el caso de las empresas dedicadas a la producción y transmisión de programas de televisión, en 2010 generaron ganancias por 8 mil 432 millones de pesos, a los que correspondió un ISR de 2 mil 529 millones de pesos. Al cierre del ejercicio, sin embargo, lograron una devolución de mil 413 millones de pesos.
En la muestra de empresas pertenecientes a 18 ramas de la actividad económica, entre las que hay cigarreras, mineras, papeleras, de venta de electrodomésticos, refresqueras y tiendas departamentales, el informe de la ASF documentó que en 2010 generaron ganancias por 224 mil 293 millones de pesos a los que correspondía un impuesto de 68 mil 754 millones de pesos. El conjunto de compañías logró una devolución de impuestos por 3 mil 30 millones de pesos.

Lavado de dinero

Advierten que el sistema financiero y la seguridad global están en riesgo
Criminales movilizan cada año 5% del PIB mundial
Proponen acciones para evitar el financiamiento del terrorismo
Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Viernes 17 de febrero de 2012, p. 13
El crimen organizado moviliza cada año en el mundo recursos por un monto de hasta 3.1 billones de dólares, cantidad que equivale a 5 por ciento del producto interno bruto (PIB) internacional y que, para efectos comparativos, representa tres veces el valor de la economía mexicana, reveló este jueves el reporte de un grupo en el que participan varios gobiernos, entre ellos el de México, encargado de proponer acciones para combatir el lavado de dinero.
La dimensión que alcanza el dinero movilizado por los grupos criminales en el mundo constituye una seria amenaza a la seguridad internacional y a la integridad del sistema financiero, concluyó el Grupo de Acción Financiera Internacional (FATF, por sus siglas en inglés), organismo intergubernamental que desarrolla y promueve políticas para combatir el lavado de dinero en los países e internacionalmente. Este grupo sesiona en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
El costo del lavado de dinero y de otros delitos serios es muy significativo, con un monto calculado entre 2 y 5 por ciento del producto interno bruto mundial, mencionó el reporte del FATF, grupo del que México forma parte desde 2000.
En 2010, año del dato disponible más reciente, el PIB internacional alcanzó 63 billones (millones de millones) de dólares, de acuerdo con el Banco Mundial.
El costo del lavado de dinero se eleva, según el cálculo hecho este jueves por el FATF, a una suma que varía entre 1.26 billones y 3.15 billones de dólares, las cifras correspondientes a 2 y 5 por ciento del producto interno bruto mundial.
En el caso de la primera, se trata de una cantidad comparable al valor del producto interno bruto de todos los países del continente africano, el que mayores carencias económicas y sociales enfrenta, que es, de acuerdo con el Banco Mundial, de 1.5 billones de dólares.
Si se toma la segunda cifra para hacer la comparación, los 3.5 billones de dólares multiplican por tres el valor de la economía mexicana, que es equivalente a 1.1 billones de dólares, con cifras actualizadas a 2012 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El costo del lavado de dinero en este rango, que es el más alto planteado por el FATF, es equivalente a 60 por ciento del total del producto interno bruto de los países de América Latina y el Caribe, que es, según el Banco Mundial, de 5.1 billones de dólares.
El Grupo de Acción Financiera Internacional presentó ayer el resultado de una revisión a las normas internacionales de prevención y combate al lavado de dinero efectuada en los pasados dos años por sus integrantes, a lo que denomina financiamiento del terrorismo. Como resultado del proceso, en el que participaron los países miembros del FATF, el sector privado y organizaciones civiles, apuntan a reforzar mecanismos como la identificación, por parte de los funcionarios bancarios, de los clientes del sistema financiero al momento de abrir una cuenta, así como a la investigación, persecución, enjuiciamiento de los criminales y el decomiso de los activos obtenidos de manera ilícita.
Los principales cambios introducidos en el proceso de revisión de las normas de combate al lavado de dinero y financiamiento de actividades terroristas tienen que ver con atacar la proliferación dearmas de destrucción masiva, por medio de una consistente instrumentación de las sanciones específicas que sean determinadas por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. Otra acción recomendada es mejorar la transparencia de registros para dificultar a los delincuentes esconder su identidad detrás de otras personas jurídicas, así como fortalecer los requerimientos de información cuando el sistema financiero realice transacciones con las llamadas personas políticamente expuestas, que son altos funcionarios de los gobiernos y sus familias.

Fobaproa

Han sido destinados 889 mil 403 millones de pesos en los pasados tres lustros
Al rescate bancario, lo de 6 décadas de presupuesto contra la pobreza
El costo para los contribuyentes equivale a 13.1% del PIB: Auditoría Superior de la Federación
Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Viernes 17 de febrero de 2012, p. 25
Recursos de los contribuyentes por 889 mil 403 millones de pesos fueron destinados por la administración federal en los últimos tres lustros para hacer frente al costo del rescate del sistema financiero tras el colapso provocado por la crisis de 1995. Aun con tal transferencia, que duplica los actuales presupuestos anuales de salud o seguridad social, la deuda generada por el saneamiento de la banca es actualmente mayor a la cantidad que ya ha sido pagada, reveló la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en la revisión de la cuenta pública 2010.
La decisión del gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo, asumida por las dos siguientes administraciones panistas, de rescatar con recursos fiscales al sistema bancario después de la devaluación de peso en diciembre de 2004 tuvo un costo para los contribuyentes mexicanos que actualmente equivale a 13.1 por ciento del producto interno bruto (PIB), esto es, 1.7 billones (millones de millones) de pesos.
Se trata de una cantidad que, en términos comparativos, equivale a lo que el Estado mexicano gastaría en seis décadas –con base en el presupuesto ejercido el año pasado– en todos los programas públicos de combate a la pobreza, se desprende del informe de la ASF, el órgano de fiscalización de la Cámara de Diputados y de los informes de la Secretaría de Hacienda sobre las finanzas públicas en 2011.
Para efectos del registro en las cuentas públicas, el costo del rescate bancario de 1995 se divide en dos partidas: una llamadaProgramas de apoyo a ahorradores de la banca (PAAB) y la otraprograma de apoyo a deudores de la banca (PADB), que fueron los mecanismos a través de los cuales el gobierno transfirió recursos públicos, a través de la contratación de deuda, para capitalizar a la mayoría de los bancos que operaban en México en 1995 y cuyo capital fue afectado por la crisis financiera.
La ASF describe que en ese entonces el gobierno federal puso en práctica ambos programas para controlar los efectos negativos de la crisis de 1995: no permitir la quiebra de las instituciones de banca múltiple y salvaguardar los depósitos en el sistema bancario, ante la posibilidad de una quiebra sistémica generalizada, con motivo de las graves implicaciones que para el sistema nacional de pagos representaba la crisis financiera.
No lo menciona el informe de la ASF, pero los bancos que fueron saneados con recursos públicos posteriormente fueron vendidos, en su mayoría, a firmas extranjeras que los recibieron saneados y en una posición que los ubica ahora como de las filiales más rentables de grupos financieros trasnacionales.
El informe menciona que el costo para los contribuyentes del PAAB, al cierre de 2010, ascendió a un billón 482 mil 667 millones de pesos, cantidad que representa 11.3 por ciento del producto interno bruto (PIB). De esa suma, se han pagado, a valores nominales, 712 mil 703.1 millones de pesos y faltan por pagar otros 769 mil 963.8 millones de pesos.
Mientras tanto, el costo fiscal del PADB se situó al cierre de 2010 en 233 mil 400 millones de pesos, que representan 1.8 por ciento del PIB. De esa cantidad, se han pagado con recursos públicos 176 mil 700 millones de pesos y falta por cubrir otros 56 mil 700 millones de pesos.
En total, al 31 de diciembre de 2010, el costo fiscal del rescate bancario, que es la suma de los dos programas citados, ascendió a un billón 716 mil 67 millones de pesos, que representan 13.1 por ciento del PIB.
Del informe de la ASF se desprende que, por ambos programas, el fisco ha pagado 889 mil 403.1 millones de pesos y restan por pagar a los dueños de los pagarés de rescate bancario –instrumentos que forman parte del capital actual de las instituciones que participaron en el proceso de saneamiento– otros 826 mil 663.8 millones de pesos.
En 2011, el gasto público federal en salud fue de 399 mil 469 millones de pesos, mientras que el destinado a seguridad social fue de 387 mil 103 millones de pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Para financiar los programas de superación de la pobreza fueron canalizados en 2011 recursos públicos por 295 mil 202 millones de pesos, cantidad que multiplicada por 58 veces equivale al costo para las finanzas públicas del rescate bancario de 1995.

jueves, 16 de febrero de 2012

Crisis global

 ¿de dónde salió el dinero?
Alejandro Nadal
La jornada 15/02/2012
L
a economía mundial atraviesa por lo que será la peor crisis en la historia del capitalismo. Las respuestas de política macroeconómica para enfrentar esta crisis están equivocadas y lo único que van a lograr es la intensificación del colapso y el dolor de millones de personas.
Por el lado de la política fiscal, la idea de que la austeridad permitirá sanear las finanzas, resolver el problema de la deuda y activar el crecimiento no tiene sentido. Eso sólo contribuye a castigar a una población. Pero ¿qué hay por el lado monetario? Se ha hablado mucho sobre el papel del Banco Central Europeo, en particular sobre la posibilidad de intervenciones directas en los mercados de deuda soberana. Pero esa discusión oculta un tema medular: ¿de dónde salió el dinero que contribuyó a la gestación de la crisis? Ésta es una pregunta que es necesario discutir.
En Europa la narrativa vulgar es que durante años los pueblos virtuosos del norte europeo trabajaron y ahorraron. Mientras tanto, los pueblos del sur vivieron por encima de sus medios. Los pueblos del norte estuvieron prestando sus ahorros a los pueblos del sur. Y ahora que éstos no pueden pagar sus deudas, les ha llegado el momento de la austeridad y no quieren aceptarlo.
En la teoría macroeconómica convencional existe un relato similar. En una economía hay agentes que ahorran, y hay agentes que necesitan pedir prestado, por ejemplo para invertir en una nueva empresa. Estos distintos agentes se encuentran en un mercado de fondos prestables. Los bancos son instituciones que actúan de intermediarios en ese mercado, recibiendo los depósitos de esos fondos y ofreciéndolos en préstamo a través de sus operaciones de crédito. En esa teoría la tasa de interés es el precio que permite equilibrar la demanda y la oferta de fondos prestables.
Esa visión de las cosas es aceptada por la mayor parte de la gente (y de los economistas). Pero está profundamente equivocada. La realidad es que los bancos comerciales privados realizan una operación de creación monetaria que nada tiene que ver con la noción de los depósitos de fondos que han sido ahorrados con anterioridad y que ahora son prestables.
Hoy los bancos otorgan préstamos cuando hay una demanda de crédito que les ofrece suficientes garantías para recuperar principal y obtener ganancias. Al realizar un préstamo, los bancos abren una cuenta para el nuevo deudor, como sucedería si hubiera realizado un depósito. En síntesis, los préstamos no necesitan un depósito anterior. Como dice una fórmula de autores postkeynesianos, los préstamos crean los depósitos.
Nótese que en la teoría de los fondos prestables, los fondos depositados en un banco son la condición necesaria para que el banco pueda hacer préstamos. La creación monetaria por los bancos (cuando otorgan un crédito) no requiere de depósitos (ni de ahorros). Aunque parezca increíble, los bancos crean dinero de la nada y la cantidad que pueden crear ex nihilo depende de los requerimientos legales de reservas que les impone la regulación bancaria. Entre menos reservas legales, mayor apalancamiento y mayor creación monetaria por parte de los bancos. Y también mayor inestabilidad para el sistema bancario.
Desde esta perspectiva, es correcto afirmar que los bancos no son intermediarios entre ahorro e inversión. Surge ipso facto una pregunta: ¿por qué una función tan importante como es la creación monetaria está en manos privadas? Esa interrogante es crucial. La mayor parte de la población de cualquier país probablemente se opondría a dejar una función tan importante en manos de empresas que persiguen un lucro privado.
¿Cuál es la relación entre la función de creación monetaria de los bancos y la crisis económica y financiera global? La desregulación bancaria abrió nuevas puertas para que los bancos entraran en operaciones cada vez más arriesgadas y especulativas. La capacidad de creación monetaria y la eliminación de reglas para operar en sectores especulativas fue una combinación explosiva. En Estados Unidos y en Europa, las operaciones de los bancos contribuyeron a incrementar artificialmente el precio de distintos activos, en especial de los bienes raíces. Debido a la bursatilización y otras formas de interdependencias en el sector financiero mundial, el colapso del mercado de hipotecas chatarra en Estados Unidos desencadenó la crisis en Europa. Se presentaron diversos mecanismos de transmisión, pero en todos ellos la función de creación monetaria por parte de los bancos comerciales desempeña un papel importante.
Mientras las raíces del colapso se mantienen intocables, en Europa la crisis se fue transformando en un problema de deuda soberana de varios países a los que ahora se imponen planes de austeridad fiscal que los hundirán todavía más. Es claro que el rechazo a ese castigo es justificado. Desde una perspectiva de política, lo que urge es recuperar el control público y democrático de la función de creación monetaria.